El 1 de Mayo es una buena fecha para reivindicar y defender nuestros derechos, para no perderlos, para que nadie nos los arrebate como trabajadores y como ciudadanos. Los ciudadanos y ciudadanas tenemos derecho a disponer de recursos suficientes, mediante un empleo digno que garantice la calidad de vida. Hemos de reivindicar mecanismos para garantizar la igualdad de todas las personas en el trabajo, para impedir toda discriminación, fomentando la igualdad de acceso de las mujeres, de las personas discapacitadas y de los migrantes. Sin olvidar demandas como el aumento del salario mínimo y los aumentos de los sueldos al nivel del IPC. El peligro es que la inflación nos está haciendo cada vez más pobres.

Sobra el beneplácito de los sindicatos CCOO y UGT que «celebran los derechos recuperados» por la reforma laboral reformada, que no derogada. El incumplimiento de la promesa de derogación de la reforma laboral de 2012, pactada por la ministra de Trabajo Yolanda Díaz con la CEOE, CCOO y UGT, dejando intactos aspectos lesivos de las reformas anteriores. Si la patronal quiso pactar es porque mantiene un modelo laboral que les beneficia y perjudica a los trabajadores. El lema de este año es «subir salarios y contener precios», pero cada vez hay más desigualdad y se mantiene la precariedad.

Hasta la extrema derecha quiere reivindicar el 1º de Mayo a través de VOX y su marca Solidaridad. Inspirado en el sindicato de principios de los años 1980 en Polonia, un sindicato que dio lugar a un movimiento social anticomunista inspirado por Lech Walesa, que se enfrentó al régimen comunista polaco. En su principio fundacional, indican que pretenden «desarrollar una economía al servicio de los españoles y no los españoles al servicio de los mecanismos y poderes financieros». Intentando conseguir el apoyo de los trabajadores con la demagogia de garantizar «el derecho a una vida digna de los trabajadores”, en contra de los sindicatos y en contra de la inmigración. Hasta la extrema derecha pretende recoger sus frutos de la precariedad y de la crisis, en el día de los trabajadores.

Los trabajadores y trabajadoras tenemos en este 1 de Mayo, la oportunidad de luchar contra el fascismo, el racismo,  por la regularización de las personas en situación irregular, aumento del salario mínimo, equiparar los sueldos al nivel del IPC. Y, defender mejoras laborales tanto económicas, de contratación y de seguridad laboral. Reivindicar en las calles nuestros derechos, para defender y que nadie nos arrebate nuestros derechos.

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