Los carnés de pureza que reparte la derecha.
Estoy harto de esas personas ociosas, con afán de protagonismo que les gusta etiquetar. Dar certificados de filiación o exigir carnés de pureza. Eso se llama racismo, sobran etiquetas, sectarismos y carnets de pureza. No me gusta que se haga con las personas y tampoco con los animales. Cuando algunas personas deciden adquirir un perro o un caballo de raza, exigen el certificado de la raza, un documento esencial que garantiza la autenticidad y calidad del animal. Un certificado que asegura que cumple con los estándares específicos de su raza. Los demás parece que quedan excluidos. Parte de culpa de la utilización del término "pureza" lo tiene la Iglesia, con medios para vencer la impureza. Que concibe la pureza como un estado de gracia que se alcanza a través de los sacramentos. Donde nos dicen lo que hay que hacer, decir, pensar o desear, según manda la ley de Dios. Demasiadas personas…
