El precio de la luz se dispara, alcanzando máximos históricos, el Gobierno de España no encuentra soluciones. Mientras, todos pagamos la luz más cara. Dicen los entendidos que el culpable es la subida del precio del gas, utilizado en la producción eléctrica con ciclos combinados y una especulación en el mercado de emisiones de CO2. Ahora, se apunta un parche, reducir el IVA, del 21 al 10% momentáneamente. Un gobierno progresista adopta la solución de la derecha liberal, bajar los impuestos. Reducir el IVA es aminorar los ingresos del Estado y por tanto perjudicar a todo lo público: sanidad, educación, infraestructuras…, todo lo que nos afecta a todos y sobre todo a los más necesitados. Reducir el IVA no puede ser una solución, porque si lo es para la electricidad, mañana puede ser para otro sector. Las soluciones alternativas empleadas como parches para resolver problemas a corto plazo y solucionar la subida de la luz, no es una solución definitiva, es una chapuza indigna de un gobierno progresista.

El problema quizás son los beneficios millonarios de las compañías eléctricas, los sueldos millonarios de sus consejos de administración y las puertas giratorias. En España se creó por orden del dictador Franco en 1944, con la intención de controlar el sector eléctrico, que es uno de los sectores estratégicos de cualquier país, la empresa Endesa. El gobierno de Felipe González acuerda que Endesa absorba a otras empresas eléctricas de tipo regional. Siguiendo las directrices de la Unión Europea, se comenzó a privatizar las empresas públicas, con el fin de ganar competitividad y homologarse a Europa, lo cual facilitaría el ingreso de España en la UE. Pero, lo curioso es que, los que nos reclamaban la privatización de la industria eléctrica, ellos nunca lo hicieron: EON (Alemania), EDP (Portugal), ENEL (Italia), EDPF (Francia). Endesa tuvo una primera privatización en el año 1988, con el gobierno de Felipe González y una segunda y definitiva con Aznar en 1996. Y, fue Enel la que compra a la propia Endesa, creando una descapitalización y endeudamiento de la compañía. En definitiva, España se quedó sin una empresa pública de energía.

Las tres principales compañías del sector, Endesa, Iberdrola y Naturgy, copan más de un 80% del mercado español, con unos beneficios astronómicos, Iberdrola y Endesa registraron un beneficio conjunto de 5.004 millones de euros en 2020, lo que supuso un incremento del 36% respecto a 2019. Y, Iberdrola registró un beneficio récord de 3.610 millones, un 4,2% más con respecto a 2019. Aparte de suponer el retiro para muchos políticos en los consejos de administración de las grandes compañías, cobrando sueldos millonarios en sus operaciones de puertas giratorias. La reducción del IVA no perjudica a las grandes empresas, ni nos beneficia a nosotros. Hace falta una solución definitiva al tema de la electricidad. Si hay oligopolio perjudica la competividad y cuando hay competividad pagamos el precio más caro. Esperamos una solución definitiva…

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