Los medios de comunicación, nos venden la guerra con una narrativa donde parece que lo único que importa es el espectáculo mediático, donde hay buenos y malos, donde se mercantiliza el dolor de las víctimas y de los refugiados, donde hay imágenes fabricadas y repetitivas, donde parece que lo importante es la cobertura mediática de la guerra, donde nos venden debates superficiales sobre geopolítica y logística militar, donde nos transmiten el temor a una invasión mayor o a una posible guerra nuclear. Nada es lo que parece, donde las imágenes dominan el relato. Nos venden un espectáculo de violencia, dolor y destrucción, mientras permanecemos confortablemente sentados contemplándolo, ante una sucesión de imágenes que tocan puntos sensibles que nos hacen sentir una sensación de incapacidad y de manipulación ante un mundo que está en las manos de unos pocos y de sus intereses económicos.  Han conseguido que en esta guerra no exista el grito social de «no a la guerra», donde parece que es más importante dar armas a Ucrania para defenderse, que hablar de soluciones para la paz.

Los espectadores de la guerra son personas mediatizadas por las imágenes, se han olvidado por un momento de la pandemia, de la crisis económica, de la inflación, de todos los agudos problemas sociales que no se resuelven, por reforzar el poder de las tendencias militaristas. La guerra son los beneficios del comercio de armas, del control del petróleo y del gas, la reconstrucción de lo destruido y sobre todo el beneficio de unos pocos. Se olvidan de las víctimas, de los soldados que ejercen la violencia, de los crímenes de guerra, de que las guerras son el fruto de luchas de poder donde siempre sufren los mismos y las muertes se olvidan rápidamente. Hecho en falta manifestaciones y conferencias en contra de la guerra, como las hubo en contra de la guerra de Iraq y el régimen de Sadam. Nos hemos olvidado del «no a la guerra», incluso parece que hay burlas y críticas, ante los que piensan en ir en contra de la violencia de cualquier guerra.

Todas las complejas consecuencias de la guerra de Ucrania, no tienen solo a Putin como único culpable, son todos los estados que han permitido que Rusia haya tenido sus enormes intereses económicos gracias al gas, petróleo, carbón… Es la comunidad internacional la que está pagando la guerra contra Ucrania. ¿Nadie lo vió antes? Se ha tenido que esperar a una guerra, para rasgarse las vestiduras y ahora hacer un espectáculo mediático de una guerra como todas que es igual de injusta, que lo único que demuestra es que lo importante es la corrupción de occidente y los intereses económicos que han permitido esta guerra.

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