Dentro de la extrema derecha (extreme right) se encuentran los partidos típicamente neofascistas que muestran un discurso clásico de la extrema derecha europea: antisemita, racista, antigitano, anticomunista y xenófobo, además de euroescéptico, islamófobo, homófobo y abogando por un nacionalismo étnico e irredentista, …
La derecha extrema se ha normalizado desde hace tiempo. De minoritaria y excluida de las instituciones, se ha convertido en actor político que marca su relato al resto de la derecha, con presencia en parlamentos y ayuntamientos, aceptado por un porcentaje cada vez más elevado de la población. La extrema derecha es un fenómeno generalizado en todo el mundo occidental. En la actualidad, de los 27 países de la Unión Europea, solo España tiene gobierno de izquierdas. Alemania, Portugal y Malta de centro izquierda. De los 23 países restantes, el centro derecha manda en República Checa, Croacia, Finlandia, Grecia, Irlanda, Letonia, Lituania, Países Bajos y Suecia. Y, la extrema derecha en Hungría, Italia y Polonia. Desde la victoria de Donald Trump en Estados Unidos en 2016, la victoria de Bolsonaro en Brasil en 2018, sin contar el fenómeno del Brexit en el Reino Unido, parece que la política se ha derechizado. La…
El discurso del miedo, es apelar a la irracionalidad, a la alarma social y al peligro. Abusar de los sentimientos en la política, es una manera de desesperación, de falta de ideas. El miedo intenta dividir y enfrentar a la sociedad, fomentando la lógica binaria del amigo-enemigo. Eso que le funciona tan bien al populismo de derechas, no sirve para parar a la derecha extrema y menos a la extrema derecha. El populismo de derechas recurre a conceptos como la nación, la seguridad, buscar un enemigo como causa de todos los peligros. Y, eso les funciona, basta con interpretar el discurso antes de las elecciones del 28-M: unidad de España, terrorismo y sanchismo. Es decir, existe un enemigo que representa todo lo negativo y lo recusable, es la causa de todas las amenazas. La sensación de inseguridad y el miedo solo sirve para unir al voto conservador, pero el miedo a la…
Nuestras democracias están amenazadas, están en riesgo. Hace dos años se produjo la invasión de manifestantes trumpistas al Congreso de los Estados Unidos, este domingo ha habido un intento de golpe de Estado en Brasil, en la Plaza de los Tres Poderes en Brasilia sedes del Congreso, la Presidencia del Gobierno y el Tribunal Supremo de Brasil. Al igual que en Estados Unidos, en que el Capitolio fue invadido por seguidores de Donald Trump, que habían rodeado el Congreso a modo de protesta por la victoria de Joe Biden como presidente, consiguieron romper el cerco de la policía, atravesando varias vallas y entrando dentro del edificio. En Brasilia cientos de bolsonaristas y golpistas, que acampaban desde hacía semanas frente al Cuartel General del Ejército, vestidos de amarillo y verde, los colores de la bandera brasileña, irrumpieron en las sedes de los tres poderes, vandalizando su interior y pidiendo que:" ¡las fuerzas Armadas,…
El Partido Popular quiere convertirse en la derecha de la derecha, para captar esos votantes que se han autoubicado en la escala ideológica de la extrema derecha, perdiendo el centro del espectro ideológico. En el Partido Popular conviven varias corrientes ideológicas a cada cual más conservadora y radical. Dentro del PP han convivido durante mucho tiempo personas que actualmente dirigen el partido ultraderechista Vox, franquistas que han estado en silencio y personas de una derecha conservadora menos extremista pero cargada de una ideología nacional católica. El Partido Popular ha pasado etapas de un incierto centralismo de derecha y de radicalización, donde incluso se ha dedicado a provocar crispación y odio, e incluso a no aceptar sus derrotas electorales. Desde las ideas ultraconservadoras y radicales de Aznar, pasando por el tancredismo de Rajoy, que como dicen en el mundo taurino, quedarse quieto mientras el toro pasa muy cerca. La nueva radicalización del discípulo…
La extrema derecha en la precampaña andaluza despierta la teoría supremacista, donde la superioridad de la raza no implica solamente una diferencia física, sino también moral. Conceptos como el de supremacía racial que debería estar ya desterrados en nuestra sociedad, se intenta meter miedo con la interculturalidad, como forma de destrucción de la personalidad individual y colectiva. Es lo que se ha dado por llamar "la teoría del gran reemplazo", la teoría planteada por el escritor francés Renaud Camus en 2010, quien asegura de que existe una confabulación por parte de las élites políticas y económicas para reemplazar la actual población blanca de los países occidentales por inmigrantes musulmanes y subsaharianos. La teoría de que la raza blanca pasará a ser minoritaria. En 1999 cantaba el grupo musical Habeas Corpus, reivindicativos en lo social y combativo con el fascismo, el racismo o las desigualdades sociales, en su canción "A las cosas por su…
La cultura del miedo, no es algo reciente, ha sido un arma empleada contra los pueblos desde siempre. Es algo intencionadamente elaborado para infundir temor a través de la manipulación o de avisar de un riesgo palpable, con el fin de inducir ciertos comportamientos personales o justificar determinadas acciones. Buscan formas deliberadas para alarmar a través del miedo al diferente: homosexuales, mujeres, musulmanes, negros, emigrantes..., pero también del peligro a la democracia, a la libertad, a la justicia. En definitiva el miedo es solo un instrumento sociológico para lograr un objetivo concreto. El miedo produce la paralización del pensamiento del individuo, intentando extirpar determinadas ideas y pensamientos de libertad, pretendiendo eliminar demandas de cambio. La cultura del miedo la ejercen los dictadores, arrebatando a toda la población sus derechos, sus convicciones y sus aspiraciones. Pero, también están los sentimientos de miedo que acosan por la inestabilidad social, la falta de seguridad, el…
El malestar social surge cuando cada sujeto no encuentra su estado de bienestar, cuando no se puede soportar el grado de frustración que le impone la sociedad. Ahora bien, la libertad y la democracia no son bienes suficientes para conseguir la felicidad de sus ciudadanos, la sociedad impone limitaciones, restringe e impide que todos y todas lleguen a dicho estado de bienestar. Incluso se alcanza a tener un cierto sentimiento de culpabilidad y de conformismo, al aceptar que hay personas que tienen más posibilidades de alcanzar el estado de bienestar que otras. El objetivo de la sociedad es establecer una comunidad de individuos, pero la felicidad individual es desplazada a segundo plano. Hay un conflicto, entre el individuo y la sociedad, que es el dinero, que cada uno resuelve como puede. El problema es cuando se sale de una crisis económica, y después una pandemia de dos años, y otra crisis económica,…
Está claro que existen denuncias falsas de mujeres y de hombres, que intentan hacer daño, y que son el precio que la sociedad tiene que pagar para proteger los derechos de la mujer y de muchas personas que forman parte de una diversidad de identidades de género. En el ámbito de la violencia de género y de la defensa de personas LGTBI, la extrema derecha con su afirmación de que "la violencia no tiene género", siempre se ha exculpado de esa realidad, haciendo referencia a las denuncias falsas. Y, a la negación de que exista dicha violencia hacia la mujer o cualquier rasgo xenófobo en la sociedad. No es que una parte de la sociedad tenga un exceso de celo en cuanto a la protección de los derechos de la mujer y del colectivo LGTBI, es que hay otra parte de la sociedad que no quiere aceptar que existen víctimas porque hay…
Nos estamos acostumbrando a normalizar el discurso de la extrema derecha, por muchas barbaridades que digan. Aparte de un cierto sector periodístico que se dedica a blanquear, está también la naturalización y blanqueamiento del partido de extrema derecha por parte del Partido Popular y Ciudadanos. como moneda de cambio para conseguir un gobierno, la aprobación de unos presupuestos o de unas leyes. Un discurso que impone sus postulados regresivos, que desnaturaliza la violencia machista, la memoria histórica, el Estado de las Autonomías, el ataque al feminismo o a los inmigrantes, y a todos los diferentes. Aparte, de seguir defendiendo el franquismo. Normalizamos el discurso de un partido que no cree en la libertad, ni en la democracia, ni en los derechos individuales de las personas. Los ultras siguen ganando terreno a costa de nuestros derechos. Me molesta hacer publicidad a la extrema derecha, pero lo que no se dice, lo que no…
Después de los comicios del 28 de abril y la investidura fallida de Pedro Sánchez, la entrada de Vox ha conseguido con cierta naturalidad blanquear la extrema derecha, gracias a partidos como el Partido Popular y Ciudadanos. Hoy, comienza la campaña electoral más corta y nos ofrecerá unos resultados el 10-N, en que sabremos si los votantes escogen al partido original o a los que le intentan emular. Dicho de otra forma: el original o la copia. Lo importante no será el ganador, sino los votos que arrebatará la extrema derecha al Partido Popular y a Ciudadanos, pero también al PSOE y a Unidas Podemos. La ultra derecha crecerá, porque ellos tienen las respuestas fáciles a los problemas complejos, los que dicen lo que muchos quieren escuchar y sobretodo serán el voto de la frustración. En España siempre ha existido la extrema derecha, pero después de la Transición no triunfaron sus ideas…