Con independencia de lo que se piense de la justicia, el respeto a las decisiones judiciales es fundamental. Los jueces son independientes y toman a diario decisiones que se pueden compartir o no, pero que en cualquier caso hay que respetar. Aunque no se compartan, merecen todo el respeto. Hay que creer en la justicia, las leyes están hechas por personas, las leyes no son eternas, y lo que hoy es ilegal mañana puede no serlo y viceversa. Las cosas evolucionan y las sentencias son interpretables por personas, aunque muchas veces cueste entenderlo.

La Justicia alemana cierra el proceso de extradición contra el expresidente catalán Carles Puigdemont y lo deja en libertad.  El juez Pablo Llarena del Tribunal Supremo, retira la petición de extradición, tras que la audiencia alemana resolviese aceptar la extradición del expresidente catalán, pero sólo por un presunto delito de malversación de fondos y no por el delito de rebelión, que era el principal cargo por el que lo procesaba el Tribunal Supremo.

La Justicia alemana descarta el delito de rebelión, porque no aprecia la violencia suficiente como para poner en peligro las instituciones del Estado, que es el requisito necesario para el delito de alta traición en el código penal alemán. La Justicia belga tampoco accedió a extraditar a Puigdemont por rebelión y el juez Llarena tuvo que  retirar su petición de entrega. La retirada de la euroorden, condena a Puigdemont a no regresar al estado español hasta que transcurran 20 años, con el delito ya prescrito.

Pero, el juicio a los procesados por el 1-O que están a disposición de la Justicia española sigue adelante conforme a lo previsto. Los que huyeron se han librado de las respectivas órdenes de detención internacional y son libres. Los que están encarcelados en España, pueden estar 30 años en prisión. El independentismo ha vendido la retirada de las euroórdenes como una absolución judicial y una victoria, reclamando la libertad de los independentistas encarcelados en cárceles españolas.

Estamos creando héroes de la nada, el delito de rebelión, se ha convertido en la cuestión central, jurídica y políticamente en España y a lo mejor la Justicia española decide,al final que no es delito de rebelión. Mientras tanto, todo el respeto a la Justicia alemana y belga por interpretarlo de una manera diferente a la española. No es intromisión en los asuntos españoles, es justicia…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.