En nuestra sociedad creamos ídolos con pies de barro: del deporte, del cine, de la música, de la telerrealidad, de la moda, de la publicidad, influencers, políticos e incluso famosos del momento. Personajes que se convierten en parte de nuestra vida, donde sus preferencias, sus amoríos, sus aficiones, sus éxitos y sus fracasos son el motivo de seguimiento de miles e incluso millones de personas. Algunos dejan de ser famosos con el tiempo, otros permanecen en la fama y otros sus carreras se interrumpieron de manera dramática. Todos tenemos en la mente famosos que murieron a temprana edad y que su muerte anticipada los convierte en leyenda, por sobredosis, suicidios o accidentes. Son ídolos con pies de barro, porque a pesar de su apariencia fuerte son tan vulnerables y frágiles como cualquiera de nosotros. 

El jugador de baloncesto Kobe Bryant ha muerto este domingo a los 41 años en un accidente de helicóptero. El ídolo de los Lakers de Los Ángeles, que se retiró en 2016, se ha convertido en la noticia más vista, en todas las webs de medios de comunicación, en todas las páginas de diarios, en todos los informativos y en todas las redes sociales han comenzado a hablar de lo que ha significado, de sus éxitos deportivos, de su vida privada. Un gran deportista, que lo convirtieron en un ídolo mediático, donde es la referencia y objetivo para muchos jóvenes, a lo mejor con fines publicitarios y económicos. Su desgraciada muerte, lo convierte en una leyenda más en nuestra sociedad mediatizada. 

Parece que todos estos ídolos con pies de barro, solo sirven para se conviertan en una meta a alcanzar, una forma de conseguir prestigio y enriquecimiento, contribuyendo así a la generación de los nuevos héroes. Una sociedad del triunfo fácil, del consumo, donde importan más los resultados obtenidos que los valores. Convirtiéndose también en imitadores de ídolos, seguidores de modas, difusores de tendencias y consumidores de las mismas. Ídolos con pies de barro basados en el marketing desde la industria y con el apoyo de los grandes medios de comunicación, donde hasta la muerte sirve como forma de ganar dinero…

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