Es difícil, hablar de la inmoralidad de ser el hombre más rico del mundo, el fundador de Amazon, Jeff Bezzos, que durante esta crisis sanitaria del Coronavirus ha tenido una ganancia de 13.000 millones de dolares en un solo día y se ha convertido en la primera persona en amasar una fortuna de más de 200.000 millones de dólares, según la revista Forbes. Si como inmoral denominamos todas aquellas acciones, conductas y comportamientos que se oponen a la moral y la moral es lo que nos permite distinguir a las personas entre lo bueno y lo malo, lo aceptable o lo correcto.

Seguramente todos somos culpables de que nos guste el dinero, podríamos tener una casa más pequeña, un coche menos lujoso, un armario con menos prendas, comprar menos caprichos y entregar una parte de nuestro sueldo a la gente que lo necesita. Pero, no lo hacemos. Nos gusta buscar la explicación de que ser ricos los demás es inmoral, porque para que unos sean ricos, otros tienen que ser pobres, lo que unos ganan es lo que otros pierden. Por lo tanto, la acumulación de riqueza es mala en sí misma y lo ideal sería una sociedad igualitaria. La otra explicación de la inmoralidad del dinero sería su origen y los medios empleados para ganarlo. En realidad no se tiene un deseo ilimitado de dinero, sino deseos ilimitados de lo que puede hacerse con el dinero.

La inmoralidad o la falta de ética del dinero son juicios equivocados, no podemos establecer una evaluación moral de ser millonario, lo importante sería la conducta de la persona para obtener y usar el dinero. El dinero debe entenderse como un instrumento que permite alcanzar deseos personales, por lo tanto es un medio y no un fin. Pero, a eso se añade la avaricia, ese deseo y obsesión inmoral en la conducta humana de atesorar dinero para él y para sus descendientes. Esto es más inmoral que el dinero en si mismo. ¿Es inmoral que existan fortunas como la de Jeff Bezzos (Amazon), Bill Gates (Microsoft) y Mark Zuckerberg (Facebook), por poner un ejemplo? 

Mientras la pandemia del coronavirus ha tenido un coste para la economía mundial, las mayores fortunas siguen ganando dinero a costa de la crisis y de todos nosotros, aumentando la desigualdad. A más confinamiento, a menos posibilidades de desplazamiento, las grandes tecnológicas han seguido aumentando sus beneficios. Para cualquier marxista, siempre se ha cuestionado la propiedad privada y siempre se ha pensado que las ganancias son robadas de los salarios de los trabajadores, de este argumento nos podemos plantear la moralidad o no de estos grandes millonarios… 

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