El Foro Económico Mundial es una fundación sin fines de lucro que reúne en Davos (Suiza) del 21 al 24 de enero de 2015, a los principales líderes financieros, empresariales y políticos del mundo para analizar los problemas más apremiantes a los que se enfrenta el planeta. Aprovechando dicho escenario se ha presentado el informe «Tenerlo todo y querer más» de Oxfam sobre la desigualdad.

Dicho informe se hizo público ayer lunes y nos ofrece unas cifras vergonzantes, nos dice que 85 personas acumulan tanta riqueza como la que posee la mitad más pobre de la población mundial, que la riqueza que posee 70 millones de personas (el 1% de las personas más ricas de la población mundial) , podría superar el año que viene la que acumulan conjuntamente los más de 7.000 millones de personas restantes (el 99 por ciento de la población). Es decir, que la riqueza mundial está dividida en dos: casi la mitad está en manos del 1% más rico de la población, y la otra mitad se reparte entre el 99% restante.

España, es el segundo país más desigual de la Unión Europea, solo superado por Letonia, según el coeficiente Gini, el indicador más utilizado para medir la desigualdad en los ingresos, pero puede utilizarse para medir cualquier forma de distribución desigual. Las 20 personas más ricas de España poseen una fortuna similar a los ingresos del 20% de la población más pobre. Este informe deja claro que la riqueza mundial se concentra cada vez más en manos de unos pocos, los ricos son más ricos y los pobres más pobres y que los ricos han sido los grandes beneficiados con la crisis.

Esta élite de millonarios han creado y mantenido sus obscenas fortunas gracias a las actividades que desarrollan en sectores económicos importantes, influyendo sobre los diferentes gobiernos en cuestiones presupuestarias y fiscales especialmente en política financiera, atención sanitaria, farmacéutica, energía, transporte y defensa. Además de beneficiarse económicamente sus empresas de la evasión y elusión de impuestos perjudicando al conjunto de los ciudadanos y creando más desigualdad.

En el Foro de Davos asisten más de 2 500 personas de más de 100 países, donde los asistentes pagan exorbitantes cantidades de dinero para asistir a debates. Mientras tanto millones de personas, estan inmersos en una desigualdad de oportunidades para acceder a bienes y servicios como comida, vivienda, educación o salud. Los ricos siguen buscando soluciones solo para ellos y olvidando a los pobres. Hablan de globalización, de economía global, pero hacen una globalización basada en el enriquecimiento de unos pocos y el empobrecimiento del resto de la población mundial. Los ricos siguen olvidándose de la desigualdad, del hambre, de la crisis de los millones de refugiados que huyen del hambre y las guerras; les preocupa la expansión del terrorismo pero les siguen vendiendo armas para ganar dinero. Todo el mundo habla de decrecimiento económico, de crisis, pero cada día unos pocos se aprovechan de ella para tener más dinero y más poder. Estamos perdiendo la oportunidad histórica de ofrecer a nuestros hijos una sociedad sin desigualdad y sin pobreza, pero parece que es un tema que no interesa solucionar.

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