la Hispanidad entre el orgullo y la vergüenzaLa celebración del 12 de octubre, Fiesta Nacional de España y Día de la Hispanidad, se confunde con el día que se celebra en honor de la Virgen del Pilar, es una fecha de orgullo para algunos, de vergüenza para otros y para todos porque se trata de un día festivo en el calendario. No somos un país que sienta su Fiesta Nacional, quizás porque hubiera sido más lógico la conmemoración del 6 de diciembre, Día de la Constitución de 1978, antes que asociarlo al Descubrimiento de América y al hecho de una Hispanidad que representó un imperio político que ya no existe, a una civilización que aún permanece y que tiene como nexo de unión el idioma. Aquí no es una fecha como el 14 de julio en Francia, para conmemorar la toma de la Bastilla del 14 de julio de 1789; o el 4 de julio, en Estados Unidos, para celebrar el Día de la independencia en 1776. En España, no hay demasiadas banderas, ni desfiles, ni festivales, ni fuegos artificiales, ni comidas de familia, ni patriotismo. Como mucho es una excusa para irse de puente.

Están los que se sienten orgullosos y que presumen con altanería de la bandera española, de la unidad nacional, del español y de haber descubierto América. Otros sienten vergüenza por una colonización con innumerables excesos por parte de los conquistadores, donde para algunos fue una contribución positiva y para otros significó un genocidio humano y cultural hacia los pueblos precolombinos, que significo un expolio de las llamadas colonias y un enriquecimiento de España. Cada uno debe tener su postura ideológica e histórica, desde el revisionismo histórico en América, donde quieren quitar estatuas y placas de conquistadores y otros, aquí en España, que se sienten orgullosos de aquellos tiempos, como uno de los hitos más importantes de la historia de la humanidad. La Hispanidad, como tantas en España, es cualquier cosa menos un lugar de entendimiento entre posturas. Mientras la derecha y la ultra derecha patrimonializan lo español como algo solo suyo y apelan al orgullo nacional, está la postura de la izquierda y la indiferencia del resto.

Los tiempos están cambiando, si pasamos del Día de la Raza en el franquismo al Día de la Hispanidad en la democracia, quizás sería el momento de quitar dicho nombre a esta fecha y cambiarlo por el Día del Respeto por la Diversidad Cultural. Hemos de abandonar ese sentimiento colonialista, racista que tenemos los españoles hacia los sudamericanos, esos términos como «sudaca» que siendo en principio una mera contracción de sudamericano, se emplea con matiz menospreciativo; «panchitos» para los latinos mas prototípicos (morenos, bajitos, con sobrepeso) como suelen ser los centroamericanos, mejicanos o peruanos o simplemente identificarlos por su país de origen: venezolanos, argentinos, ecuatorianos, chilenos, nicaragüenses, salvadoreños, etc. Los despreciamos, los marginamos y los explotamos, lo mismo que hicieron los conquistadores con sus antepasados.

Algún día tendremos que valorar todo lo que nos ofreció América, desde una variedad al mundo europeo de productos hasta entonces desconocidos, pasando por toda la riqueza que se expolió, pasando por un enriquecimiento del idioma gracias a sus americanismos, desde la región de Río de la Plata, las culturas de los mayas y aztecas de México o de los incas en el Perú, hasta como países de asilo a tantos españoles y españolas que tuvieron que huir después de la Guerra Civil. El concepto de Hispanidad, de Madre Patria, son conceptos trasnochados, la Madre Patria es el país del todas las naciones de Hispanoamérica se independizaron, porque ellos ya existían, tenían su cultura, sus idiomas, sus costumbres… Los españoles no descubrimos América, estaba descubierta…

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