La inseguridad jurídica, es la falta de claridad sobre las normas que rigen, es responsabilizar a los jueces de la adopción de medidas sin disponer muchas veces de los asesoramientos técnicos y del establecimiento necesario para la efectividad de las medidas. Las leyes nos deben proporcionar seguridad y estabilidad, para cuando se le pida a la justicia, que defienda los valores generales sobre los individuales, no se produzca una interpretación personal por parte de los jueces, donde tengan que preservar los intereses generales sobre los valores individuales, aunque la realidad es que lo ideal es que confluyeran ambas circunstancias.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha anulado la orden del ministro de Sanidad, Salvador Illa, que establecía medidas para frenar la transmisión del virus y que suponía el confinamiento perimetral de Madrid y 10 municipios de la Comunidad. Por eso es tan importante, tener las leyes adecuadas para adoptar medidas preventivas para hacer frente a la crisis sanitaria, sin tener que aplicar la alerta sanitaria.

El TSJM, seis días después de que la norma entrara en vigor, y aún siendo consciente de la gravedad de la crisis sanitaria sin precedentes” y admitiendo la necesidad de adoptar medidas para frenar los contagios, considera que constituye una limitación de los derechos fundamentales y una injerencia de los poderes públicos en los derechos fundamentales de los ciudadanos”, lo cual significa el fin de las medidas acordadas hasta al menos el 16 de octubre.

Lo que sirvió para segregar la movilidad de 37 áreas sanitarias, haciendo un confinamiento selectivo de Madrid, no ha servido para el confinamiento de toda la capital y de diez municipios. Lo que se puede considerar un triunfo de la Comunidad de Madrid en contra de la orden del ministro de Sanidad, donde los madrileños y madrileñas se encuentran en una inseguridad jurídica manifiesta. A partir de ahora, se suspenden todas las limitaciones de movilidad, a escasas 24 horas del puente del día nacional de España, que se celebra el 12 de octubre. Está claro que la falta de seguridad jurídica, proporciona situaciones tan difíciles de comprender, que lo que puede servir para decidir un confinamiento perimetral de capitales como Ourense, León, Palencia o por haber optado  retroceder a Fase 2 flexibilizada a Zaragoza capital por la festividad del Pilar, no sirvan para Madrid. Aparte, de innumerables poblaciones del resto de España que tienen o han tenido un confinamiento perimetral.

Resulta que en la Comunidad de Madrid no sirven los criterios establecidos en el Consejo Interterritorial de Salud para imponer restricciones a la movilidad en ciudades de más de 100.000 habitantes y recomendados para las de menor población. Si cumplían ciertos requisitos como: una incidencia acumulada en los últimos 14 días superior a 500 casos por cien mil habitantes, una tasa de positivos en las pruebas por encima del 10 % y una tasa de ocupación de las camas de cuidados intensivos en la región superior al 35 %. Madrid al solicitar medidas cautelares al TSJM y después de su sentencia, los ciudadanos de Madrid, pueden irse de puente sin prohibiciones y con el riesgo que esta medida comporta. Se ha decidido olvidar el interés de todos, como interés general, como bien común el derecho a la salud, por la interpretación de unos jueces, lo que supone una gran inseguridad jurídica. Resulta desalentador que que, a estas alturas de la crisis, se siga manteniendo abierto el debate político y jurídico de un marco normativo, que evite el desconcierto en la población. Y, que el frentismo político siga estando por encima del interés público, interés social, interés colectivo que es la salud…

 

Un comentario sobre “Inseguridad jurídica en Madrid.”

  1. Aprobado el estado de alarma en Madrid, el Gobierno de España ha tomado una decisión a escasas horas del puente del Pilar, una decisión que si realmente era necesaria, la hubiera tenido que tomar mucho antes. No se puede convocar un consejo de ministros a las 8,30 de la mañana, esperar hasta las 12 para tener alguna respuesta del gobierno de la Comunidad de Madrid y publicar un número extraordinario del BOE a las 16:48 horas, instante en que ha entrado en vigor el estado de alarma. Una cosa es tarde y otra muy diferente es tarde y mal. No se puede jugar al filo de la navaja, todo el mundo en ese juego del ratón y el gato, entre el Gobierno de España y el gobierno de la Comunidad de Madrid, sabia con antelación la existencia de dicho puente y la decisión de muchos madrileños y madrileñas de salir de Madrid.

    Al Gobierno de España, le ha faltado valentía, estaba obligado a optar entre dos alternativas muy malas porque no las hay buenas, una era esperar a que tomará la responsabilidad de una medidas la Comunidad de Madrid o tomarlas el Gobierno de España. Durante meses, llevamos con fluctuaciones en las cifras de contagios, hospitalizaciones y fallecimientos. Nunca el gobierno de la Comunidad de Madrid, ha tenido el propósito de llegar a un acuerdo con el Gobierno de España, en beneficio de la salud de todos los ciudadanos, ni ha reforzado los servicios de salud, ni los sistemas de rastreo para trazar los contagios.

    Todos el mundo ha esperado a que las cifras se desbordaran, nos hemos acostumbrado a que se tomen medidas en función de lo que vaya ocurriendo, pero nunca anticipándose, siempre esperando hasta el final para tomar unas medidas más duras en control de la movilidad y de distanciamiento social. Las decisiones exigen anticipación, prudencia y mínima improvisación, hay que pensar en la salud de la ciudadanía y no en la repercusión que puede tener en votos, una decisión política.

    Los políticos han fallado, tanto unos como otros, en tomar decisiones. Nos tratan como a tontos, no como a personas maduras y responsables, se pueden cometer errores, pero hay que tener datos transparentes, fiables y se debe garantizar siempre la salud. El no hacerlo induce a la falta de credibilidad en la política y en las instituciones, creando la sensación de que todos los políticos son iguales. Y, eso no es cierto, pero ante el desconcierto solo gana el populismo de la extrema derecha y pierden los ciudadanos. No se puede jugar con la salud de las personas…

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