sensacionalismoEl sensacionalismo es un estilo de presentar los hechos, una práctica desinformadora utilizada por las empresas periodísticas para alimentar a sus audiencias, despertando la curiosidad y aumentando las ventas: sea de ejemplares, de seguidores o de espacios publicitarios. El rol social de los medios de comunicación consiste en difundir la información relativa a los acontecimientos que se producen. La producción de la noticia se inicia normalmente con un acontecimiento, donde el periodista o el medio de comunicación, construye un relato tomando algunas instancias del suceso y descartando otras. Utilizando la técnica de la pirámide invertida, se realiza una redacción de texto de mayor a menor importancia, intentando atraer la atención del lector, del oyente o del espectador. Todo acontecimiento no necesariamente se convierte en noticia, pero se puede convertir gracias al sensacionalismo en ella. Incluso según su presentación de los hechos y su evaluación puede dejar de ser noticia y pasar a ser opinión.

No es lo mismo anunciar que: «se ha paralizado la puesta de dosis de Jansen, por seis casos de eventos trombóticos en personas vacunadas con esta inyección en Estados Unidos«, que afirmar que: «Johnson & Johnson, el laboratorio productor de la vacuna Jansen, después de haber suministrado 7 millones de dosis en Estados Unidos, ha anunciado la paralización en la puesta de dosis por seis casos de eventos trombóticos en personas vacunadas con esta inyección» Es la misma noticia, pero una hace énfasis en los «seis casos», mientras que la otra informa «después de haber suministrado 7 millones de vacunas» han aparecido seis casos de trombos en personas vacunadas. El mismo caso que con AstraZeneca que se han detectado 222 casos de trombos entre 35 millones de vacunados. ¿Cuál es la noticia importante el número de vacunas suministrado o el índice extremadamente raro de trombos?  ¿Por qué se hace sensacionalismo con el o,0004 % de aparición de trombosis en AstraZeneca? Y, no se informa que el porcentaje de casos de trombosis en enfermos graves de coronavirus es del 16,5%.

El periodismo puede organizar las noticias de una forma correcta y ordenada llamando la atención del receptor. Pero, no puede convertir una noticia en algo llamativo y de lectura fácil, que busca más la estimulación de los sentidos que de la inteligencia. Haciendo de estas noticias sensacionalistas una deformación de la verdad, contando solo la parte de los hechos que llama más la atención. El sensacionalismo, como forma de infantilización y de tratarnos como personas poco inteligentes, es un gran peligro cuando estamos hablando de salud, dado las veces que se repite una noticia en los medios de comunicación y su expansión en las redes sociales.

El sensacionalismo y sus consecuencias, pone en riesgo a todos, por dejar de vacunar en el objetivo de inmunizar al máximo de la población. Por tomar medidas políticas «por precaución» en el uso de la vacunas, que no son sanitarias. Por crear, en suma, desconfianza en la población. Por seguir sin poner una solución a los contagios y los fallecimientos. Las empresas periodísticas deberían tener unos patrones éticos cuando lanzan sus noticias, aunque para muchas de ellas, la noticia «es que el niño muerda a un perro y no que el perro muerda al niño»

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