En los medios de comunicación las noticias son siempre sustituidas por otras noticias, siendo el destino de las antiguas, el olvido informativo. Porque parece que solo es importante la actualidad más reciente, pero muy relevante e importante que sea, siempre será reemplazada por una nueva noticia y el resto pasará a la mera referencia informativa o incluso a la indiferencia. Desde el domingo, a las 15:12 hora local de Canarias, la noticia es la erupción del volcán en Cumbre Vieja en la isla de La Palma, llena las portadas de periódicos, televisiones, radios y redes sociales.  El primer volcán en España que entra en erupción en cincuenta años, el último en hacerlo fue el Teneguía a apenas unos kilómetros de distancia. La espectacularidad de las imágenes, el avance de la lava, las familias evacuadas, los comentarios de geólogos, vulcanólogos, sismólogos, los directos de los reporteros, la repetición hasta la saciedad de las imágenes, las explicaciones y las predicciones, convierten una desgracia natural en un espectáculo.

De repente la pérdida de sus casas, de sus cultivos, de sus trabajos, de sus recuerdos de tantos habitantes de La Palma se convierten en el hilo argumental para llenar horas y horas de informativos e incluso de programas especiales. Además, de los sonidos del volcán, las 10 bocas eruptivas, la fase explosiva, la temperatura de la lava, el piroclástico, la velocidad de las coladas de lava, el avance hacia el mar, etc. Todos nos hemos convertido en especialistas en volcanes, entre desconexiones para anuncios publicitarios, porque lo importante aparte de la labor informativa, muy destacable, son el porcentaje de audiencia que tiene un programa por encima de su competidor. Se convierte el dolor de miles de personas, atemorizadas e indefensas, que no pueden hacer nada para no perder sus casas, pertenencias, cultivos o animales, en algo que vende.

Los medios de comunicación, tienen claro que «Business is business«, los negocios son los negocios. Y, tienen que aprovechar las noticias para tocar la fibra más sensible e incluso el morbo para vender más, haciendo un espectáculo de la desgracia de los palmeros y palmeras. Ahora, es el volcán de La Palma, hasta el sábado era noticia Afganistán o la pandemia del coronavirus, un verdadero negocio basado en los datos, los comentarios de expertos y de tertulianos, la repetición machacona de noticias e imágenes y mucho espectáculo. Por suerte, no ha habido desgracias personales en La Palma y dentro de unos días todo pasará al olvido informativo. La caducidad de la noticia será reemplazada por otra, esperemos que no se olvide el Gobierno de España y las instituciones europeas de las ayudas económicas para esas personas que han perdido todo o casi todo.

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