Atravesar el espejo no es solo una metáfora, porque no nos ha servido de nada mirarnos en el espejo de Italia, quizás porque la realidad varía cuando uno se mira en un espejo. Porque vemos una imagen invertida de la realidad, cuando levantamos el brazo derecho, en el reflejo vemos que se levanta el izquierdo, cuando colocamos unas letras las vemos invertidas en el espejo. Por eso no vale nada mirarnos en el reflejo de los demás, tenemos que atravesar el espejo, como hizo Alicia en el cuento de Alicia en el País de las Maravillas o Al otro lado del espejo. Pero, al revés de los cuentos de Lewis Carroll, al otro lado del espejo no hay un mundo de fantasía, sino la más cruda realidad. No hemos reaccionado a tiempo, ni de la experiencia de China y Corea del Sur, pero tampoco hemos sabido aprender del reflejo de la realidad en Italia. Cuando uno se mira en el espejo, se ve muchas veces una percepción deformada de la realidad.

Lo más grave que hemos llegado en España a superar a China (3.287), en muertes por coronavirus con 3.434 fallecidos y 47.610 contagiados, según las estadísticas hechas públicas hoy por Sanidad. No es el momento de hacerse preguntas, es el momento de buscar soluciones. Italia ya supera los 7.500 muertos y los 75.000 positivos por el coronavirus, no hemos sabido mirarnos en la peligrosa progresión de Italia y vamos camino de superarlos. Ni hemos sabido mirarnos en el espejo de Italia ni tampoco hemos visto en nuestro espejo de España. Es curioso, que cuando nos miramos en un espejo, lo primero que vemos son todos son los defectos, pero en este caso nos hemos quedado mirando impasibles, esperando a que las cifras nos desborden.

Según los epidemiólogos, si fuéramos capaces de quedarnos en nuestras casas sin salir, guardando una distancia social durante catorce días, haciendo tests rápidos de diagnóstico del coronavirus para separar los asintomáticos, la epidemia se detendría de inmediato. La metáfora de atravesar el espejo, es dejar de mirarnos y esperar a que la curva de muertos, contagiados y pacientes en la UCI disminuya, a la espera de alcanzar el ansiado «pico». Porque la presión sobre el sistema sanitario puede llegar al colapso, cada día que aumenta el número de profesionales de la salud afectados por la pandemia, tendrá una solución más complicada…  

Un comentario sobre “Atravesar el espejo de la realidad.”

  1. Esta crisis sanitaria y económica puede ser el peor momento de nuestra historia, después de nuestra Guerra Civil y la posguerra. No podemos seguir poniendo excusas y falta de actuación, porque nadie tiene la certeza de que el coronavirus haya llegado a ese «pico», donde comience una cierta estabilidad en los casos de contagio y fallecidos. Si nos miramos en el espejo de Italia, las cifras siguen aumentando y también en España.

    Estamos hablando de pérdida de vidas, pero también de impotencia por parte de los sanitarios, de falta de recursos y de decisiones políticas. Primero nos dijeron que era imposible que llegaran casos importados, después dijeron que era imposible que hubiera casos autóctonos. Cuando llegaron esos casos, antes del 8 de marzo, Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad afirmó que: «España no va a tener, como mucho, más allá de algún caso diagnosticado» y llevamos 3.434 fallecidos.

    Nos dijeron que se podía parar con medidas muy débiles, no se adoptaron medidas más taxativas en su momento. Quizás muchos países han llegado tarde, si nosotros no hemos sido capaces de vernos en el espejo de Italia, tampoco lo han hecho Gran Bretaña, Francia o incluso Estados Unidos. Ahora, no es el momento de lamentarse, ni siquiera de perder la unidad política y social, debemos estar convencidos de que el confinamiento es la única solución. Lo demás vendrá después…

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