Utilizar el terrorismo en campaña electoral, no es nuevo. Nunca se debería buscar analogías entre ETA y el independentismo catalán. Por mucha importancia que se le quiera dar, no se puede comparar el terrorismo de ETA con más de 3.000 atentados, 853 personas asesinadas, más de 6.000 heridas, sin contar secuestrados y amenazados, con un proceso independentista en el que no ha habido violencia. En Catalunya no hay terrorismo ni kale borroka. Hablar de ETA, cuando el 3 de mayo de 2018, anunció su disolución y el desmantelamiento de sus estructuras, es ganas de hacer daño a las víctimas del terrorismo y sus familias para sacar rédito político.

El líder del PP, Pablo Casado, puede tener sus ideas, equivocadas o no, respecto a Catalunya. Pero, sacar el tema del terrorismo de ETA y mezclarlo con el «procés» catalán no es justo. Pueden tener en sus propuestas aplicar el artículo 155 en Catalunya con un ámbito competencial más extenso y permanente, a diferencia del que se aprobó en 2017. Que los ciudadanos podrán dar su apoyo, votando o no, por el Partido Popular. Pero, nadie puede trivializar el terrorismo, jugar con el dolor ajeno. No se puede estar constantemente hablando de que Pedro Sánchez llegó a la presidencia del gobierno gracias a los independentistas catalanes, los comunistas y los herederos de ETA y ahora hacer similitudes entre el terrorismo de ETA y Catalunya.

Recurrir al terrorismo ha sido una tentación permanente del Partido Popular, ni ellos fueron los únicos amenazados, ni los únicos que tuvieron muertes entre sus seguidores durante todos los años de terrorismo de ETA. Ni ellos son más que nadie para erigirse en portavoces de todas las víctimas y familiares del terrorismo. Atacar al PSOE con el tema antiterrorista ha sido siempre parte de la estrategia del PP, para intentar crear una fractura social, entre buenos y malos españoles. Hablar hoy de terrorismo en España y relacionarlo con los Comités de Defensa de la República (CDR) en Catalunya, las manifestaciones en Catalunya o un posible resurgir de Terra LLiure, es querer enfrentar a personas y territorios con el único fin de hacer daño y de conseguir algunos votos. Por suerte, el terrorismo se acabó ya en España, es una triste historia que no debemos permitir que nadie manipule…

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