Las campañas electorales son esfuerzos competitivos hechos por los candidatos y los partidos políticos para ganar el apoyo de los electores en el periodo que precede a una elección. Los candidatos recurren a una diversidad de técnicas para atraer votantes, desde comparecencias en público y mítines hasta el uso de publicidad en los medios masivos de comunicación.
En España somos más de 9 millones de pensionistas, todos los pensionistas independientemente de sus simpatías políticas. Tenemos todos claro que con las pensiones no se juega. Que no deberían ser motivo de debate. Las pensiones se respetan y se defienden. Todos queremos seguir cobrando todos los meses y que sean revalorizadas, como mínimo con el IPC. Si las derechas están tan convencidas de su triunfo, no hubieran tenido que sacar nunca en la precampaña, la viabilidad de las pensiones en España. Cuando Vox plantea avanzar hacia un sistema de pensiones mixto de capitalización, según José María Figaredo. Y, la portavoz parlamentaria del Partido Popular Ester Muñoz, apunta que tienen un plan para una gran reforma. Porque “El sistema como está en estos momentos va a colapsar” y anticipa que “el modelo hay que cambiarlo”. Después el PP intentó desdecir a su portavoz y su su líder, Alberto Núñez Feijóo, aseguró que…
Este jueves comienza la campaña electoral, ya no se espera a la tradicional pegada de carteles de hace unos años, ni a los mítines, ni incluso a los discursos de los líderes políticos, ni a los debates... Ahora, todo son redes sociales, porque, estamos en una permanente campaña electoral. Me acuerdo con nostalgia de aquellos primeros años de lucha por la democracia, con aquellos carteles de fotocopias con letra negra sobre fondo blanco, después llegaron las frases y las fotografías en color. Todo el mundo esperaba a las 12 de la noche del comienzo de la campaña electoral, con un cubo lleno de pegamento para empapelar los espacios vacíos y algunas veces incluso a ponerlos encima de otros carteles. Se dejó de ensuciar los entornos urbanos y se perdió lo artesanal, lo bohemio, por pancartas en las farolas, anuncios en los autobuses y vallas publicitarias. El marketing ganó a las acciones en…
Utilizar el terrorismo en campaña electoral, no es nuevo. Nunca se debería buscar analogías entre ETA y el independentismo catalán. Por mucha importancia que se le quiera dar, no se puede comparar el terrorismo de ETA con más de 3.000 atentados, 853 personas asesinadas, más de 6.000 heridas, sin contar secuestrados y amenazados, con un proceso independentista en el que no ha habido violencia. En Catalunya no hay terrorismo ni kale borroka. Hablar de ETA, cuando el 3 de mayo de 2018, anunció su disolución y el desmantelamiento de sus estructuras, es ganas de hacer daño a las víctimas del terrorismo y sus familias para sacar rédito político. El líder del PP, Pablo Casado, puede tener sus ideas, equivocadas o no, respecto a Catalunya. Pero, sacar el tema del terrorismo de ETA y mezclarlo con el "procés" catalán no es justo. Pueden tener en sus propuestas aplicar el artículo 155 en Catalunya…