La falacia de la llamada a la ignorancia se produce cuando se pretende que la falta de pruebas de una propuesta (a favor o en contra) garantiza que es verdadera o falsa. Es decir, alguien puede pensar que una cosa es verdadera porque nadie ha demostrado, al menos hasta ahora que es falsa y por el contrario alguien puede pensar que una cosa es falsa, porque no se ha podido demostrar, al menos hasta ahora, que es verdadera. Eso se llama en lógica filosófica, un argumentum ad ignorantiam, que consiste en sostener la verdad o falsedad de una proposición alegando que no existe prueba de lo contrario, o bien alegando la incapacidad o la negativa de un adversario a presentar pruebas convincentes de lo contrario.

En el decimoquinto aniversario de la matanza terrorista del 11-M, el líder del PP, Pablo Casado, y sobre todo Vox, han insistido en que no se sabe aún toda la verdad de los atentados del 11-M en Madrid, por una célula islamista en 2007. Después de quince años, no basan sus argumentos en el conocimiento, sino en la falacia, en la ignorancia, en la falta de conocimiento y en no aceptar una sentencia de la justicia. Volvemos a alimentar la teoría de la conspiración, un gran conjunto de falsedades para manipular con fines políticos el más sangriento atentado terrorista de la historia de España. 

La inercia del momento y el goteo de desinformaciones hizo que muchos atribuyeran el atentado a ETA, en vísperas de elecciones, pero distaba mucho de ser real, porque fue la venganza de Al Qaeda para forzar la retirada española de Afganistán e Irak. La verdad judicial de la Sala de lo Penal, Sección Segunda, de la Audiencia Nacional, dictada por el juez Javier Gómez Bermúdez, no deja resquicios de dudas, después de una instrucción del procedimiento que duró aproximadamente dos años y medio, con cerca de 200.000 folios, un juicio oral que se celebró durante cuatro meses y medio que condenó a los 29 autores. Pero, parece que los que dicen, que respetan las sentencias de la justicia, insisten una vez más en que no se sabe aún toda la verdad de los atentados del 11-M.

Se quiere mantener una mentira a costa de los 192 muertos y
y 1.856 heridos, con el sufrimiento de sus familias. El Partido Popular todavía no ha pedido perdón por mentirnos para ganar unas elecciones y quieren seguir manteniendo ese argumentum ad ignorantiam. No hace falta exigir «toda la verdad», lo que hace falta es que el PP deje de decir mentiras, de intentar hacer una llamada a la ignorancia y jugar con el dolor, reabriendo uno de los episodios más oscuros de la historia actual de nuestro país…

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