La teoría de la conspiración fue una manipulación por parte de algunos sectores de la prensa y un interés por ocultar información por parte del gobierno.Trece años de aquel 11 de marzo de 2004, donde varias explosiones en la red de Cercanías de Madrid provocaron la mayor masacre terrorista de la historia de España.  La cercanía de las elecciones generales, previstas para tres días después, el triunfo electoral del 14 de marzo, que concedieron una mayoría inesperada al PSOE, entre el jueves y el domingo hubo manipulación y mentiras, alguien quiso aprovechar de la tragedia en su propio beneficio, empujando a ciertos sectores de la política y de los medios de comunicación a insinuar, a conspirar sobre la supuesta culpabilidad de ETA, el PSOE, la Policía Nacional o los servicios secretos. Teoría de la conspiración, repetida una y otra vez.

El ex presidente del Gobierno, José María Aznar, aseguró en la comisión parlamentaria de investigación sobre el 11-M, que «los que idearon estos atentados no están en desiertos remotos ni en montañas lejanas, sean quienes sean». Después de la sentencia del 31 de octubre de 2007 en el juicio del 11-M se consideró probado que los atentados de Madrid, que causaron 191 muertos y 1.856 heridos, fueron llevados a término por una célula yihadista. Pero, después de trece años demasiadas personas y medios de comunicación siguen creando dudas de las sentencias judiciales.

La teoría de la conspiración, fue un gran conjunto de falsedades para manipular con fines políticos el más sangriento atentado terrorista de la historia de España. Parecía que media España estaba deseando que hubiera sido ETA y otra media Al Qaeda. Se dijeron muchas mentiras, pero lo más grave es que muchas personas se lo creyeron. Una conspiración en la que se implicó a terroristas vascos, a policías que se les acusó de borrar las pruebas y de hacer una investigación ficticia, a jueces, a periodistas, a asociaciones de víctimas del atentado pero nadie pensó que era un atentado yihadista.

Hubo demasiado odio de la derecha, demasiada intoxicación, demasiado engaño, nadie ha rectificado sus informaciones falsas. Nos quisieron confundir, nos quisieron engañar, se burlaron de las victimas y de sus familiares. La teoría de la conspiración fue una vergüenza que no podemos olvidar, intentaron reintepretar la realidad, confundirnos con la mentira y limitar la información. Y, después de trece años algunos nos siguen tomando por tontos.

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