La noria es la metáfora perfecta de Catalunya y del «procés» independentista. Cuando acaba de dar una vuelta, vuelve a empezar otra, siendo un ciclo sin fin. La noria da vueltas sin parar, no se detiene, no se cuestiona dejar de dar vueltas sobre el mismo eje. Hoy Catalunya tiene un nuevo president de la Generalitat Pere Aragonés, investido por mayoría absoluta, con el voto de Esquerra Republicana, Junts y la CUP. Un futuro «govern» de coalición entre la izquierda y la derecha independentista. ERC no ha conseguido abandonar la dependencia con los convergentes y ahora volverán a gobernar con aquellos que Pere Aragonés dijo que no gobernarían. Donde el principal objetivo político del mandato del president Aragonés es “culminar la independencia” tras un referéndum pactado con el Estado. Nada ha cambiado, la metáfora de la noria se repite.

La noria puede usarse para subir el agua que se encuentra en una acequia o en un pozo. Y, también puede ser, por otra parte, una atracción de feria. Las dos dan vueltas incesantemente, una con la misión de extraer el agua y la otra por pura diversión. La metáfora de la noria en Catalunya, es para intentar conseguir la independencia, pero también para distraer la atención con un proyecto, haciendo olvidar toda las falta de gestión de un Govern en cuestiones sociales, que afectan el día a día, de los catalanes y catalanas. Desde la sanidad, la educación, las infraestructuras y la futura gestión de los fondos europeos. Un momento histórico, como el de hoy, en que Esquerra Republicana recupera la Generalitat después de setenta años, desde que fue president Francesc Macià y después de muchos años de gobiernos convergentes, han tenido la oportunidad de tener un govern progresista para implantar medidas sociales. Pero, han optado antes por el independentismo, que es una opción digna y respetable, que por el cambio social.

La metáfora de la noria, continúa. Dando vueltas, repitiendo comportamientos. Una nueva legislatura en Catalunya, en que no cambiará nada, todo seguirá igual. La noria seguirá repitiendo su movimiento circular, el independentismo seguirá luchando por conseguir la independencia. Y, el resto de necesidades de la sociedad se quedaran postergadas y limitadas a la obtención de una independencia casi imposible de obtener. Esperemos que las vueltas de la noria tengan algún sentido.

 

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