Hablar de la inexistencia de la pobreza o negar su existencia, es negar la existencia de lo que no nos gusta, no nos interesa o despreciamos, es como decir, que lo que no se quiere ver, no existe. Pero, la pobreza existe, sea pobreza social, relativa, absoluta, estructural o extrema. Porque no es lo mismo hablar de la pobreza en Sudán del Sur o Haití. que en Estados Unidos o en España. La pobreza es según el concepto y las necesidades definidas por los habitantes de cada uno de los países, pero en todos los sitios viven personas que no disponen de lo que se considera como necesario para subsistir y desarrollarse, o en su defecto, que lo que disponen no les alcanza para vivir dignamente. En definitiva, la pobreza es la falta de recursos para disfrutar de una calidad de vida mínima o una deficiencia de medios para lograr la calidad de vida deseada. Negar que en España o en Madrid no hay pobres, es vivir en la irrealidad o disfrazar de invisibilidad lo que no gusta.

En el  “Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en la Comunidad de Madrid” de la Fundación FOESSA de Cáritas, se señala que la desigualdad en la Comunidad de Madrid es una realidad, que la pobreza existe y que el 22% de los madrileños estaría en riesgo de exclusión social. El consejero de Educación y portavoz de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, ha señalado sobre dicho informe que aunque «existe la pobreza y hay que luchar con ella», él no ve por ningún lado «esos tres millones de pobres. ¿Dónde estarán?», ironizó mirando al suelo e intentando encontrarlos. Este ejercicio de solipsismo egoísta, de alivio para las conciencias y de coartada para la política del Partido Popular en Madrid, no puede negar la evidencia de que existe desigualdad social y la inexistencia de la pobreza en Madrid.

Es imposible negar la existencia de una verdad, porque negar la existencia de la pobreza produce la paradoja de pensar que nos toman por tontos o simplemente nos están engañando. No se puede afirmar que el Informe Foessa de Cáritas «no es objetivo», como afirma Enrique Ossorio. Cuando estamos hablando de una ONG que depende la iglesia católica, que se dedica al combate contra la pobreza, a la asistencia, desarrollo y servicio social. Podemos negar la brecha, la ruptura y la fragilidad social, pero existe. Nadie puede afirmar la inexistencia de la pobreza, aunque haya gente que se empeñe en no querer ver la verdad, ya sea porque le da miedo, porque no le gusta o porque simplemente está mejor creyendo sus propias mentiras.

Un comentario sobre “La inexistencia de la pobreza o negar su existencia.”

  1. La economía no está al servicio de las personas, son las personas las que estamos a su servicio. Mientras la economía no esté al servicio del bien común, de los más vulnerables, mientras la economía no sea parte de la ética y la justicia social, habrá desigualdad social y pobreza. En estos momentos de crisis global se intensifica la injusta, desproporcionada y omnipresente diferencia social, dentro de nuestra
    sociedad individualista y consumista.

    Es la política la que debe buscar los cauces para perseguir el bien común, la lucha contra la injusticia social. Las políticas de lucha contra la pobreza dependerán, por lo tanto, de la interpretación y representación de la pobreza y de los pobres. Porque hay diferentes pobrezas, diferentes pobres y diferentes mediciones. Es necesario conceptualizar la pobreza y saber quien son los pobres para poder aplicar unas buenas políticas públicas para solucionar dicho problema. Negando su existencia, no se erradicará jamás, ni la desigualdad social, ni la pobreza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *