La desigualdad social es la condición por la cual las personas tienen un acceso desigual a los recursos de todo tipo, a los servicios y a las posiciones que valora la sociedad. Todo tipo de desigualdad social está fuertemente asociada a las clases sociales, al género, a la etnia, la religión, etcétera.
Después de la negativa a la subida de las pensiones, por parte de PP, Vox y Junts, hay muchas personas que consideran que los mayores son unos privilegiados por contar con una revalorización de un 2,7 %. conforme al IPC interanual promedio. Nadie habla de la brecha económica de los jubilados, porque existe un 43% que cobra más que los trabajadores menores de 25 años. Donde los jóvenes tienen salarios más bajos y con menos acceso a la vivienda que las anteriores generaciones. Es cierto que el sistema actual protege la situación económica de los jubilados y deja a las generaciones más jóvenes en una situación más precaria. Muchos entendidos afirman que hay un desequilibrio entre lo aportado y lo recibido por parte de los pensionistas. Esto comporta que la dependencia económica de los mayores, depende de un menor número de personas trabajando y cotizando. En España, el principal sostenimiento de los…
Hablar de la inexistencia de la pobreza o negar su existencia, es negar la existencia de lo que no nos gusta, no nos interesa o despreciamos, es como decir, que lo que no se quiere ver, no existe. Pero, la pobreza existe, sea pobreza social, relativa, absoluta, estructural o extrema. Porque no es lo mismo hablar de la pobreza en Sudán del Sur o Haití. que en Estados Unidos o en España. La pobreza es según el concepto y las necesidades definidas por los habitantes de cada uno de los países, pero en todos los sitios viven personas que no disponen de lo que se considera como necesario para subsistir y desarrollarse, o en su defecto, que lo que disponen no les alcanza para vivir dignamente. En definitiva, la pobreza es la falta de recursos para disfrutar de una calidad de vida mínima o una deficiencia de medios para lograr la calidad…
El coronavirus con sus nefastos efectos en la salud y en la economía, ha abierto una brecha en la desigualdad social: entre la pobreza creciente de unos muchos y la riqueza creciente de unos pocos. La desigualdad se palpa tanto en las familias pobres con bajos ingresos, como en la mal llamada clase media, endeudada por el consumo diario, aumentando la brecha de la desigualdad más extrema con los más ricos. El problema es la desigualdad y la distribución de la riqueza, la privatización de los servicios y la precarización del empleo. La superación de la desigualdad social no exige solamente crecimiento económico, sino también, estar acompañado por políticas redistributivas y fiscales de mayor equidad. Para bajar la desigualdad hay que aumentar los sueldos, frenar la temporalidad y precarización de los contratos, mejorar los servicios que aseguren el Estado de bienestar. Sería bueno un poco de solidaridad, aunque no podemos esperar que los…