La derecha no engaña y casi siempre cumple sus promesas. La complicidad de nuestro voto o de nuestra abstención puede ayudar a que lleven sus ideas a cabo. La derecha cumplirá lo prometido en Andalucía, ante el aplauso mayoritario de sus votantes y la complicidad de los que no lo son. El grueso de sus votantes y simpatizantes estarán unidos en contra de Pedro Sánchez y todo lo que hicieron mal los socialistas durante 40 años de gobierno ininterrumpido. Nunca han estado en la oposición y la única vez en esas cuatro décadas, en marzo de 2012, que el PP ganó por mayoría simple las elecciones autonómicas, pudieron seguir gobernando gracias a un acuerdo de coalición entre PSOE e IU. El PSOE-A siempre obtuvo el voto de la mayoría de los andaluces, que siguieron depositando fielmente la papeleta de voto en la urna.

Incluso en las últimas elecciones andaluzas de 2018. el PSOE-A fue vencedor con 33 escaños. Pero, con los 26 votos  del PP, los 21 votos de Ciudadanos (Cs) y los 12 de Vox, se sumó un total de 59 y convirtiendo a Juanma Moreno en el primer presidente no socialista de la historia de Andalucía y formando un gobierno de coalición del PP y Cs. El supuesto «gobierno del cambio y del diálogo» ha sido capaz en menos de cuatro años, de hacer olvidar todo lo bueno que los socialistas hicieron por Andalucía en 40 años. A casi nadie le preocupó que el «moderado» Juanma Moreno llegará a presidente con el apoyo de la ultraderecha y a nadie le sorprenderá que llegue a compartir gobierno con Vox. La derecha ya no asusta en Andalucía y la ultraderecha tiene cada vez más votantes, la izquierda ha perdido la campaña antes de comenzarla.

La complicidad del voto, de ese más del 40% de abstención, hará ganar a la derecha en Andalucía. La complicidad de esos votantes que ya no son capaces de salir de su casa a votar, porque la izquierda es la que se queda en casa. La izquierda de la abstención es la que no perdona los 40 años de atraso económico, paro tercermundista y despilfarro público. Se quiere seguir castigando la corrupción, el cortijismo, la red clientelar, la política de subvenciones y el derroche del dinero público. Muchos andaluces y andaluzas, prefieren no votar o incluso dar su voto a la derecha. Aunque la memoria es flaca y nadie se acuerda de cómo estaba Andalucía antes de 1982 y todo lo que el socialismo hizo por Andalucía, para salir del subdesarrollo, después de las cuatro décadas de dictadura franquista, que la olvidaron totalmente.

El voto a la derecha es un apoyo por una política económica liberal, por una mayor privatización de los servicios sociales, por una falsa interpretación de impuestos bajos, por unas supuestas reformas profundas y un gasto público limitado. La derecha no engaña, ofrece prosperidad, crecimiento económico y empleo, a costa de una mayor desigualdad, que no menciona. El socialismo y la unión de las izquierdas han perdido antes de las elecciones, ha faltado carisma en el PSOE y la falta de unión entre las fuerzas progresistas. Ya de nada servirá quejarse, la complicidad del abstencionismo, conseguirá un gobierno del PP con una vicepresidencia de la ultraderecha. Ahora, todo depende de usted…

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