El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, considera que la situación financiera de la Seguridad Social es tan delicada que precisa de nuevos ingresos y de un recorte adicional de las pensiones nuevas, su petición es que se retrase la edad de jubilación más allá de los 67 años legalmente establecidos. Actualmente la edad oficial de jubilación está en los 65 años y cuatro meses, aunque la edad promedio real es de 64 años. Según la reforma aprobada en su día, debe elevarse progresivamente hasta llegar a los 67 en el año 2027. Al Fondo de Reserva no le quedan fondos para pagar dos nóminas de pensiones. Retrasar la edad de jubilación tiene sus ventajas para el sistema público, los pensionistas siguen aportando pero no consumiendo pensiones.

Retrasar la edad de jubilación y completar las pensiones con planes privados, con las actuales tasas de paro en España, es un insulto a todos los que necesitamos una jubilación para malvivir. Es necesario derogar la reforma laboral para mejorar la calidad del empleo, equiparar las bases máximas de cotización y los salarios mínimos. Tenemos que defender el sistema público de pensiones. Los trabajadores no tenemos  capacidad de ahorro, ni podemos pagarnos un plan privado de pensiones.

Nuestros políticos deben actuar sobre los ingresos o los gastos del Estado, no sabemos si creando impuestos especiales para financiar las pensiones, eliminando del sistema las pensiones no contributivas o buscando mecanismos de ahorro privado. Lo que está claro es que las pensiones como las entendemos ahora corren peligro. Las aportaciones de los de hoy sirven para mantener a los que dejaron de trabajar, pero si somos pocos los que mantenemos a muchos, el sistema no funciona.

Si cobramos una pensión será menor en relación a lo que hemos cotizado durante nuestra vida laboral. La Banca y las grandes empresas de seguros se quedarán con los inmuebles y los pocos ahorros para complementar la pensión de jubilación. A la precariedad laboral, el incremento del paro, las bajadas de sueldo y los años que hay que cotizar para jubilarse, lo difícil va a ser cobrar algo. Tenemos tres soluciones: morirnos trabajando si tenemos la suerte de tener un trabajo, morirnos antes de jubilarnos o si nos jubilamos morirnos de hambre. ¿Que pasará cuando los jubilados dejen ser la principal fuente de ingresos de muchas familias, de hijos y nietos?

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