Comienza la Semana Santa, una de esas fechas más esperadas por los españoles, unos para irse de vacaciones otros para exteriorizar su fe en los templos y en las calles. No es momento de insultar a los que creen en Dios, a los que no creen pero consideran que la Semana Santa es una costumbre cultural, a los que no creemos e incluso a los agnósticos, que les da igual. Porque hay libertad de expresión.

Cuando era joven viví unos años en la que busqué mi fe, llegué incluso a tenerla pero un día la perdí. Creer en la existencia de Dios, ayuda a muchos seres humanos e incluso se ayuda en su nombre. Pero, sin embargo, me pregunto que clase de Dios puede permitir la pobreza, el hambre, la desigualdad, la discriminación, las guerras, las enfermedades… No puedo creer que exista un Dios tan injusto, por eso me limito a no creer. 

Me indignan los dogmáticos y tampoco me gustan los transgresores que insultan. Creo en la libertad de expresión, en el derecho a decir lo que uno quiera, sin limitación alguna. Decir las cosas que unos no quieren que se digan, las que no nos gustan y las que quisiéramos que no se dijeran. La libertad de expresión es una de las bases de la democracia, pero no creo que el insulto forme parte de esa libertad de expresión. Porque, insultar, es ofender, despreciar, es en definitiva, violencia.

Si «cagarse en la madre de alguien», puede ser una frase ofensiva pero también para muchos, es coloquial. «Cagarse en Dios o en la Virgen» también son expresiones genéricas que no se utilizan para insultar a nadie en especial y que incluso las emplean muchos creyentes. Cagarse en Dios, es la blasfemia por excelencia en España, no creía que pudiera haber personas con dos dedos de frente que se pudieran molestar y menos que presentaran una denuncia por un delito contra los sentimientos religiosos por esa razón.

El Juzgado de Instrucción número 11 de Madrid, ha abierto diligencias previas contra el actor Willy Toledo por insultar a Dios y a la Virgen María en unos comentarios escritos en Facebook, en los que criticaba la apertura de juicio oral contra tres mujeres por participar en la «procesión» del «coño insumiso» el 1 de mayo de 2014 en Sevilla. Las denuncias las han formulado la Asociación de Abogados Cristianos, que por lo visto ni les gusta la «procesión» de una vagina de plástico ni utilizan el cagarse en Dios.

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