El intento de humanizar a las mascotas lo tienen muchos propietarios de animales, el amor por los animales hace que muchas veces y con la mejor de las intenciones se les quiera tratar como seres humanos, haciéndoles perder su propia identidad como animales. El ser humano busca un sustituto de compañía y de amor en los animales, que puede confundirse en una forma de egoísmo, que les hace confundir el amor con una forma de maltrato animal. Los animales tienen derechos plenamente válidos, pero también deben tratos como seres diferentes que son. Hay que tratar bien a los animales, pero no convertirlos en juguetes a nuestro capricho. Igual que no concebimos el maltrato físico, la falta de higiene, el maltrato psicológico, la falta de cuidado veterinario o la falta de sociabilización del animal, tampoco hemos de convertir a los animales en seres humanos,

Conviene no caer en el error de tratar a un perro, por ejemplo, como a una persona. Él necesita: normas, rutina, enseñarle a obedecer órdenes básicas y tratarle como corresponde a su especie. Muchos propietarios de animales intentan sustituir sus carencias afectivas y las proyectan en el animal. Y, en otros casos la moda de tener una mascota o una determinada raza se cosifica al animal, teniéndole como un complemento más. Esta bien tener animales, pero no pueden ser la solución única, al exceso de soledad o la dificultad para establecer relaciones sociales con otras personas. A lo mejor tener una mascota es una forma de no querer relacionarse con el resto de las personas, porque es más sencillo socializar con un animal, que siempre te dará lo que buscas, que con otro ser humano. Las personas que tienden a humanizar a sus animales de compañía les causan un gran daño, pues les exigen comportamientos que no son propios de su especie.

Otra situación que se ha vuelto común, debido a la falta de tiempo y las dificultades de conciliación, es que cada vez hay más personas sin hijos o familias que tienden a mitigar su soledad con animales, a los que proveen del afecto que no pueden brindar a sus posibles descendientes. No es solo un problema económico, no tener descendencia, es que es más cómodo tener una mascota y sacarla para que haga sus necesidades, que educar a unos hijos. Eso no es una forma solo de amor a los animales, sino de egoísmo. Y, que algunos preferirán comprar el mejor alimento o tratamiento a su mascota, y a lo mejor no quieren ver a las personas que rebuscan entre la basura. Aunque cada uno, puede escoger entre tener hijos, tener animales o estar solos, y eso no tiene nada que ver con su afán solidario. Pero, no se olviden que un animal es un animal, y el hecho de quererlo humanizar, es quererlo cambiar y convertirlo en lo que no es, aparte de ser otra forma de maltrato animal…

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