Con motivo del estado de alarma por la propagación en España del Covid-19, hay unas acciones permitidas respecto a los paseos de las mascotas y unas recomendaciones para sus dueños: que sean paseos cortos, solo para cubrir las necesidades fisiológicas, sin contacto con otros animales y personas, priorizar horarios de menor afluencia, llevar bolsas para recoger las heces y una botella de agua con detergente para limpiar posteriormente la orina.

Como siempre hay algunos que buscan la picaresca, para con la excusa de solventar las necesidades fisiológicas de sus mascotas, saltarse el confinamiento las veces que consideren necesario. Y, además, muchos y muchas de ellos, olvidarse de algo tan cívico y sanitario como recoger las heces y limpiar la orina de sus queridas mascotas. Dejando las calles con un aspecto lamentable, aprovechando también, que los servicios de limpieza urbana están en servicios mínimos. Los dueños de mascotas se supone que deberían de tener dos responsabilidades: una como ciudadanos y otra como responsables de las acciones de sus mascotas. Y, ambas en solidaridad con todos los miembros de la sociedad.

Los animalistas son personas que no tienen suficiente con tratar bien a los animales o procurar su bienestar, los quieren, los defienden y promueven sus derechos, totalmente respetable. Personas que algunos han optado por ser veganos y no comer animales, otros que no están a favor de la tortura de animales en fiestas populares, otros simplemente que comparten su hogar con una mascota para sentirse acompañados, mejorar su autoestima y vida social o simplemente por acoger animales abandonados.

Cada vez más, el egoísmo de sus dueños, quieren convertir a sus mascotas en parte de la familia, olvidando que son animales. El egoísmo de los dueños de mascotas les convierte en maltratadores, quizás involuntarios, por su atención excesiva, su permisividad y su intento de humanizarlos. De la misma forma que dar un trato animal a cualquier persona es considerado maltrato humano, tratar como un humano a una mascota es maltrato animal. Que no confundan los dueños de mascotas, lo que es felicidad humana y felicidad animal, porque si los animales pudieran escoger, quizás optarían por otro tipo de vida.

La sociedad actual ha escogido la idea de amor y atención absoluta a las mascotas, cada vez más hogares tienen una o más mascotas, se regalan a los niños como si fueran juguetes, se han convertido en un «gadget» más, como si fuera un reloj de pulsera inteligente, un móvil o una tableta, pero estos con vida, con necesidades y con responsabilidades por parte de sus dueños y dueñas. Los que encierran a su perro en un piso la mayor parte del día, que lo sacan una o dos veces al día para hacer sus necesidades o que lo llevan en un coche de paseo, pueden creer que son amantes de los animales y que respetan sus derechos, para mi son simplemente personas egoístas. Tan egoístas como las personas que utilizan a sus mascotas para salir a dar sus paseos y salir de su confinamiento. Es simplemente una cuestión de responsabilidad social no de un mal entendido amor a los animales.

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