¡Feliz falsedad! Llegó la Navidad, esas fiestas en que hablamos de felicidad y de alegría, en la que nos ponemos la máscara de buenas personas, esas fiestas entrañables y familiares en las que mantenemos la hipocresía con todos los que no nos soportamos el resto del año,fiestas de religiosidad para algunos y de consumismo para casi todos.

La Navidad, tal como la conocemos hoy, es una creación del siglo XIX,  es cuando la Navidad empieza a popularizarse con el carácter que tiene hoy en día, hacerse regalos, Papá Noel y los Reyes Magos,regalar tarjetas de Navidad,costumbres que con la ayuda de la publicidad, nuestra sociedad consumista ha creado lo que llamamos espíritu navideño.

Espíritu navideño que convive con los grandes males de la miseria humana: las guerras, el hambre, la injusticia, las enfermedades… Nada de eso se detiene porque sea Navidad, la gente sigue sin tener un trabajo, perdiendo su casa, pasando hambre y frío, y el dolor de muchos importa muy poco a los demás,aunque el espíritu navideño esté inundado de una falsedad que sirve para calmar las conciencias y sentirnos mejores personas.

El consumismo se apodera de nosotros,para hacer felices a los demás y regalando para intentar olvidar nuestra propia infelicidad,regalamos lo que nos dictan en la publicidad,pensamos que lo más caro es lo mejor: perfumes, ropa, juguetes sexistas, videojuegos, smartphones, tablets, laptops y gadgets en general. Lo importante es consumir y gastar.

Fomentamos la gran mentira en nuestros hijos de un Papá Noel y los Reyes Magos, les hacemos creer en una ilusión que al final es una gran decepción,hacemos de esas figuras un premio o un castigo «si te portas bien, te traerán un …»,la Navidad empiezas a dejar de creértela cuando te enteras que Papá Noel y los Reyes Magos no existen,pero además si tus padres son pobres no te traerán nada,ni carbón.

La Navidad también es responsable de la explotación en países asiáticos de miles de niños,mujeres y hombres que trabajan para producir esos regalos que acaban tirados en la basura, esos juguetes, esa ropa que nos regalamos en estas fechas.Felicidad a cambio de explotación e injusticia para que tengamos Navidad y negocio para todas esas multinacionales de la fabricación y la distribución. Quien mejor celebra las Navidades es el sistema financiero que aumenta sus ventas y sus beneficios.

Yo quiero que todos los días del año sean Navidad, para los creyentes porque todos los días nace Jesús; para los que no creemos porque cualquier día es bueno para amar y para ser solidario; porque hay que luchar contra las injusticias; porque mi vecino tenga trabajo y no le quiten su vivienda; porque no tengo que esperar a diciembre para desear paz; porque cualquier día es bueno para hacer un regalo… Porque la Navidad la puedes vivir un solo día al año o todos los días del año. ¡Feliz falsedad!

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