El fracaso de investidura de Pedro Sánchez es un claro ejemplo,de que en España no existe cultura de consenso y negociación, que siempre prima la falta de entendimiento y el nulo sentido de Estado. No hay altura de miras, los continuos vaivenes y rectificaciones desacreditan a los políticos y crean descreimiento en la población. La política de partidos es siempre partidista y clientelar, buscan siempre fórmulas populistas y demagógicas para conseguir los votos, incluso para alcanzar la mayoría absoluta, pero después son incapaces de gobernar para la mayoría social. Les falta tener sentido de Estado y ser capaces de consensuar las normas más básicas y necesarias para el desarrollo y progreso de la sociedad.

El pleno de investidura ha puesto de manifiesto la falta de voluntad de acuerdo y la carencia de sentido de Estado, tanto del PSOE como de Unidas Podemos imposibilitando que haya un gobierno y que se pueda alcanzar la gobernabilidad. Solo se ha evidenciado que no estaban dispuestos a negociar y a llegar a un acuerdo, enviando mensajes en medios de comunicación y redes sociales, desvelando falta de acuerdos, haciendo filtraciones y cayendo en una continua recriminación de la culpa, olvidando la discreción y la voluntad de acuerdo.

Solo resta hasta el 23 de septiembre, para explorar vías de diálogo e intentar favorecer una nueva investidura o nuevas elecciones. Pero, es difícil restañar las heridas, olvidar los egos, abandonar los comportamientos tóxicos y ser capaces de negociar un gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos. Y, más complicado aún la abstención del PP o Ciudadanos, que crea un descreimiento en los electores progresistas y les invita a la abstención. Por lo tanto, parece que las elecciones, son la única salida o la que aún cree el PSOE, que le será más favorable para sus intereses de gobernar en solitario.

Los errores cometidos por todos, suponen un handicap para ver sentados en el mismo consejo de ministros, a miembros del PSOE y Unidas Podemos llegando a acuerdos. Pedro Sánchez dispone de una mayoría amplia, pero no lo suficiente, necesita el voto de otros partidos, lo que supone una derechización con la abstención del Partido Popular o Ciudadanos. O por lo contrario seguir confiando en mantener a Unidas Podemos como socio preferente, pero necesitando el voto de los nacionalistas. El bipartidismo ha acabado, ahora es el momento de solucionar la falta de entendimiento y aprender a gobernar en coalición…

Un comentario sobre “Falta de entendimiento y de sentido de Estado.”

  1. Un gobierno de coalición se basa en la confianza, no se basa en someter a tu rival, sino en encontrar un equilibrio entre la pluralidad de opiniones y opciones políticas que ha escogido la ciudadanía. Es un compromiso, en el que sus miembros tienen que garantizar el funcionamiento de un proyecto acordado. No llegar a una mayoría absoluta no es un fracaso, ni lo es pactar un gobierno de coalición.

    Pero, cuando no se es capaz de llegar a un acuerdo, cuando se pierde el respeto, no podemos pretender que sean capaces de gobernar juntos ambas partes. Pactar basado en la desconfianza entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, terminaría en un gobierno con disputas internas y totalmente dividido por sus diferentes intereses políticos.

    La única solución para evitar unas nuevas elecciones es alcanzar un pacto programático entre PSOE y Unidas Podemos, exceptuando la formación de un gobierno de coalición. Y, avanzar desde una oposición responsable por parte de Unidas Podemos y un gobierno en solitario del PSOE. La estrategia de un gobierno de coalición ha sido un fracaso y ahora solo queda que el PSOE gobierne en minoría con el apoyo o la oposición de las fuerzas progresistas, para alcanzar los cambios que necesita la sociedad para ser más justa e igualitaria.

    Basta de reparto de ministerios, Unidas Podemos debe pasar a hacer una oposición que condicione con sus votos la acción legislativa y gubernamental, teniendo así la libertad de no sentirse obligados a asumir las decisiones del PSOE. Es mejor ser oposición y con propuestas para la mayoría social, a ser parte de un gobierno en el que hay demasiados intereses personales, políticos y económicos para que no participen… Y, sobretodo para evitar unas nuevas elecciones, que supondrían el acuerdo de las tres derechas, para alcanzar el gobierno…

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