Quizás puede haber un cierto romanticismo por parte de la izquierda sobre Cuba y otra muy diferente es el utilitarismo perverso por parte de la derecha de Cuba o de Venezuela. De un tiempo para acá, parece una de los mayores insultos que le puede proferir a la izquierda, llamarla bolivariana. Una estrategia política basada en la democracia social, el antineoliberalismo, el antimperialismo y la transición al socialismo. Una estrategia que ha convertido a ciertos países en dictaduras, porque Cuba y Venezuela son dictaduras, al igual que Arabia Saudí, Catar, Irán o China. Y, podríamos hacerlo extensivo a países como Brasil, Hungría o Marruecos, que son sospechosos de no ser lo que se entiende por una democracia. Ni se puede admitir que Podemos niegue que el actual régimen cubano sea una dictadura, ni que el presidente Pedro Sánchez afirme que: «Es evidente que Cuba no es una democracia. No lo es.» Ni que la derecha demonice y haga utilitarismo perverso de la dictadura cubana y venezolana como las únicas dictaduras existentes.

Los intereses económicos hace que se maticen siempre ciertas afirmaciones, lo podemos llamar hipocresía, cinismo o Realpolitik, pero todos los gobiernos hacen negocios con dictaduras. La derecha que critica la dictadura cubana, fue la que fue a rendir pleitesía a Fidel, primero Fraga Iribarne y después José María Aznar. No es que se hubieran vuelto comunistas, es que defendían las empresas hoteleras en la isla. Por lo tanto, Cuba es una dictadura, porque no hay ningún mecanismo que permita el cambio de poder, falta libertad de expresión, falta democracia. Quizás se llama responsabilidad de estado, pero nunca un gobierno ataca a la economía por unos ideales.

Los cubanos tienen todo el derecho a luchar por la libertad, por salir de una crisis, igual que lo teníamos los españoles cuando vivimos casi cuarenta años de dictadura franquista. Los cubanos y los venezolanos tienen toda nuestra solidaridad por sus protestas, contra la represión, por la falta de casi todo. Pero, también hemos de ser respetuosos en las relaciones internacionales y la diplomacia. Y, denunciar el fin del bloqueo a Cuba, porque también los derechos humanos de todos los cubanos son agredidos por el bloqueo económico de los Estados Unidos. Eisenhower, rompió relaciones diplomáticas con Cuba. El 7 de febrero de 1962, el presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, firmó la orden presidencial para implantar un bloqueo total contra la Isla, cuyo objetivo era cortar todo tipo de vínculo comercial con Cuba y provocar el derrocamiento del gobierno revolucionario. Después de casi 60 años, Cuba sigue siendo una dictadura. a pesar de todo, del utilitarismo de unos y el bloqueo de otros.

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