Uno de cada cuatro españoles tienen dificultad para llegar a fin de mes, por culpa de la subida de la inflación, el incremento en la cesta de la compra y el crecimiento de los precios de la energía. Según se desprende del Barómetro de junio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Un alza de precios incontrolada, que parece que no tiene fin y que se espera más incrementos en los próximos meses. Desde principios de 2020, la pandemia del Covid-19, paralizó la actividad económica, después la falta de suministros y el encarecimiento de las materias primas. Y, ahora más recientemente el aumento de los precios de la energía y de los alimentos frescos. Los fabricantes han trasladado las subidas de precios de las materias primas a los productos finales. Lo que supone que los consumidores pagamos todo más caro, sobre todo teniendo en cuenta factores como el conflicto bélico en Ucrania, que dispara los precios de manera inmediata. La Inflación en España repunta en mayo al 8,7%  y la Tasa Subyacente que excluye las componentes más volátiles como energía y los alimentos, sube al 4,9%. Mientras en la zona euro se ha situado en mayo en el 8,1%, cuatro veces más que hace un año.

Somos cada vez más pobres, la escasez de productos, aumenta su coste, lo que repercute en los comercios y, en última instancia, en los consumidores. Al igual que el consumidor. Rusia anuncia reducir el flujo de gas a Europa, lo que crea más incertidumbre y hace subir los precios. Y, todo esto a las puertas del verano, pero que será un problema muy grave en otoño e invierno, dada la dependencia que tiene Europa del gas ruso. El resultado, puede ser que no aumenten los sueldos, los subsidios de desempleo, las nóminas de funcionarios y la congelación de las pensiones, como hizo José Luis Rodríguez Zapatero en mayo de 2010. Y, que volvió a hacer, dos años después, Mariano Rajoy, no actualizando las pensiones con el IPC y congelando cuatro años las nóminas de los empleados públicos y no abonando la extra de Navidad de ese año. A lo que se añade la dificultad, que a los hipotecados, tras haber dejado el índice negativo el mes pasado por primera vez en más de seis años, propiciará un encarecimiento de las hipotecas variables referenciadas al Euribor. El Banco Central Europeo (BCE) con la subida de los tipos de interés, después de seis años en mínimos históricos, va a tener un impacto directo en nuestro bolsillo.

Los precios de la gasolina y del diésel no dejan de subir. Ambos han superad0 por primera vez de manera sostenida la barrera de los 2 euros por litro. De seguir así, nos acercaremos al euro de incremento del precio en un año. Con relación a hace un año, el precio promedio de la electricidad es más del 90% más caro. Creando una dificultad, dificil de superar,  para llegar a fin de mes. Lo que empezó siendo una subida de los precios de la energía se ha trasladado a todos los productos, incluida la cesta de la compra. Y, si los consumidores tienen menos dinero para gastar, las empresas venderán mucho menos.

Si no hay una subida salarial y revalorización de las pensiones, habrá un deterioro en el poder adquisitivo. Sin embargo, las empresas no pueden soportar el incremento de costes por el alto coste en materias primas y energía.El Estado no puede revalorizar todas las pensiones, porque España lleva 15 años con déficit y acumula 1,45 billones de deuda. Todo nos aproxima al escenario de hace 10 años, cuando la UE rescató a España con 100.000 millones, estamos en las puertas de la crisis económica jamás conocida. Eso si, unos tienen dificultad para llegar a fin de mes, mientras las eléctricas nunca han tenido tantos beneficios y cada día hay más millonarios en España y el mundo. Caprichos de un sistema capitalista, que crea más desigualdad y pobreza.

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