Cumplirresiliencia 63 años, supone aprender a desarrollar la resiliencia, esa capacidad de superar los eventos adversos, las amenazas, las tragedias, los traumas, las amenazas o presiones que nos va aconteciendo a lo largo de nuestra vida. Al igual que, en la física, se refiere a la capacidad de un material para recobrar su forma después de haber estado sometido a altas presiones. La resiliencia es algo que cada individuo va desarrollando de acuerdo a sus necesidades, es un mecanismo defensivo ante la adversidad, que nos ayuda a aprender y desarrollarnos como personas día a día. Todos en algún momento de nuestra vida nos ha pasado algo desfavorable, que nos ha supuesto una baja autoestima personal, culpabilidad, ausencia de un proyecto de futuro y dificultad para afrontar el presente. Pero, aparece la necesidad de seguir adelante, por grave y doloroso que sea.

Para afrontar las situaciones difíciles, necesitamos desarrollar nuestra confianza en nosotros mismos e intentar buscar algo positivo para agarrarnos, tomando cada circunstancia adversa como un desafío personal. En 63 años, tienes la oportunidad de pasar momentos de alegría, pero también desgraciados. La vida te enseña a afrontar todos los momentos, a desenvolverse y a adquirir capacidades para superar los problemas. Para cada uno de nosotros y nosotras, todo lo que nos pasa es lo peor, sea la pérdida de algo o de alguien, una enfermedad o un problema económico. Nos falta, muchas veces, la empatía, esa capacidad de ponernos en el lugar del otro, de sentir e incluso pensar lo que está viviendo otra persona en esa situación. Todos debemos estar preparados para las pruebas difíciles que nos vamos encontrando a lo largo de nuestra vida. La resiliencia no es simplemente una palabra de moda, es una necesidad para recuperarse frente a la adversidad y salir reforzados ante estas situaciones.

Vivimos en tiempos de diferencias sociales, problemas personales, migraciones, pandemias, terrorismo e incluso una guerra en Europa, que una mala gestión o error puede provocar la Tercera Guerra Mundial. Cada dificultad o cambio nos influyen y todos ellos tienen la capacidad de transformarnos. Cuando tienes 63 años aprendes, que nunca sabemos cuál es el momento en que estamos preparados para afrontar una dificultad, que siempre llegan en el momento más inoportuno, aunque tampoco se sabe nunca cuál es el momento oportuno. La vida te obliga a desarrollar la resiliencia cada día…

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