Cuando hay un acuerdo o complicidad entre dos o más partes, decimos que hay connivencia, no sé si podemos distinguir entre connivencia directa o indirecta, o entre connivencia activa o pasiva. Lo que está claro es que el PP y Vox llegaron primero a un acuerdo tras las elecciones autonómicas y locales del 26-M, para gobernar en los municipios donde no precisan de Ciudadanos para alcanzar la mayoría. Y, después el PP ha llegado a un acuerdo con Ciudadanos, es decir la fórmula andaluza, que permitió que llegara a la presidencia de la Junta de Andalucía el PP.

Una fórmula en que Ciudadanos afirma una y otra vez que ellos no han firmado ningún acuerdo con la ultraderecha, pero en en Andalucía, se pudo ver un documento con la insignia de PP, Ciudadanos y Vox; con la palabra “acuerdo” y la firma de los tres. Y, supongo que en la negociación por la alcaldía de Madrid, también hay algún acuerdo, aún que sea secreto. A lo mejor el partido Ciudadanos ha creado, parafraseando a María Dolores de Cospedal, una connivencia en diferido, que ellos niegan, pero que no solo pactan, sino que lo acordado sirve para entrar en los gobiernos municipales y quizás también autonómicos.

El Partido Popular pide generosidad a Vox, Vox exige que se siente el partido Ciudadanos con ellos, Ciudadanos como Jesús le respondió al apóstol Pedro: “Antes de que un gallo cante, dirás tres veces que no me conoces”. Y, efectivamente Pedro juró que no conocía a Jesús. En este caso el presidente de Ciudadanos Albert Rivera, niega una connivencia con Vox, pero al final los tres se juntan y votan para que ni Pedro Sánchez ni Unidas Podemos, puedan gobernar. Y, si un día cercano, tanto el PP como Ciudadanos fueron partidarios de que gobernará la lista más votada, ahora han cambiado de opinión y prefieren pactar y gobernar. Las cosas cambian según la conveniencia.

Lo peor es que esta ultraderecha será visible en muchos ayuntamientos y gobiernos autonómicos, que tendrá voz y voto, que tendrán parcela de poder y de gestión económica, que cobrarán y además conformarán un perfil ideológico que marcará la política del PP y Ciudadanos. Porque en España, gracias al PP y Ciudadanos han blanqueado a una ultraderecha con perfil neofranquista, radical, nativista, que defiende un nacionalismo español a ultranza y que no respeta a las mujeres, ni a las minorías. Que siga negando, el partido Ciudadanos esta realidad, hasta que el gallo cante tres veces, pero de momento todos comprobamos que ésta trinidad de la derecha, es una unidad conformada por tres siglas y un solo partido…

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