Es tiempo de campaña electoral, tiempo de mitines, de candidatos y candidatas, de ruedas de prensa, de programas y promesas que el tiempo dirá si se cumplen o no. Es tiempo de campañas tradicionales para todos los partidos los nuevos y los viejos, faltan propuestas para percibir la política como una actividad digna y necesaria para cambiar la realidad. El cambio no será fácil, pero hay que optar por conseguirlo, hay que cambiar..

Si la campaña electoral es el conjunto de actividades que se ejecutan en función de un objetivo político, durante un periodo de tiempo, dedicadas a la conquista del voto de los electores para acceder a una participación en el poder. Debería de haber unos principios éticos y de compromisos que alguien debería hacer cumplir. No se puede prometer todo en una campaña electoral, no cumplirlo y que no pase nada. El cumplir las promesas electorales es una responsabilidad de los que ejercen el poder como de la oposición. No se puede engañar a los demás y no me sirve que todos los partidos incumplen sus promesas.

No podemos aceptar en una campaña electoral la descalificación de los demás, tanto personal como política para demostrar que somos mejores y hay que apostar por el consenso. Los políticos tienen la responsabilidad de no decepcionarnos, de ilusionarnos. Hace falta ilusión y ganas por cambiar las cosas. Luchar contra la corrupción y la falta de transparencia en la vida política.

Quiero una campaña electoral sin mensajes racistas y xenófobos que quieren convertir a la colectividad de inmigrantes en las causas de la crisis económica y social, de la violencia, de la inseguridad.

Me gustaría una campaña electoral que se nos trate como personas libres e inteligentes y no como una masa aborregada que solo se nos utiliza para votar en una urna.

Cuando acabe la campaña electoral quiero tener la seguridad de que mi voto servirá para mejorar y cambiar esta sociedad, para erradicar las injusticias y las desigualdades, en contra de una crisis financiera y económica que ha provocado millones de desempleados y un aumento de la pobreza, tanto en los países llamados desarrollados como en el resto del mundo. Para vivir en libertad y justicia, para que la democracia sea real y participativa, para seguir pensando que mi voto es importante y parte del cambio de esta sociedad. Ahora, seguiré escuchando, leyendo y decidiendo para escoger mi voto.

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