Los manteros son ciudadanos del estado con derechos y deberes y sometido a sus leyes. Se entiende como derechos, la capacidad de los ciudadanos de exigir lo establecido por la ley, sin descartar a una persona por su raza, género o ideología. Hoy tengo que hablar de Mame Mbaye, un ciudadano senegalés de 35 años de edad, que llevaba más de 10 años en España y seguía sin permiso de residencia. Vendía colonias en el top manta, ha muerto por una parada cardíaca, tras una persecución policial. En agosto de 2.015 escribí Yo también soy mantero, han pasado más de dos años y no ha cambiado nada, hay personas que malviven como manteros, que no son reconocidos como ciudadanos y son perseguidos.

Manteros como Mame Mbaye, que viven en España, que pagan luz, agua, gas, teléfono; que compran comida; que compran productos para vender; que pagan su iva. Que son ciudadanos como tú y yo, pero sin papeles, sin derechos. Llegó a Canarias en patera y desde hace más de 10 años vivía en Madrid, intentó regularizar su situación varias veces pero nunca lo consiguió. Estaba muy involucrado con las asociaciones que trabajan en la defensa de los derechos de las personas sin papeles.

Ser mantero, no es una elección, es muchas veces su única salida de subsistencia. Ser mantero fue la forma menos ilegal de seguir adelante. Ser mantero es pasar miedo cuando ves un agente de la autoridad que puede deportarte del país. Ser mantero es  pertenecer a una población migrante, que se siente discriminada y reprimida. Muy lejos de lo que puede considerarse una vida digna. En definitiva, ser manteros, es vivir con miedo, con persecuciones y malos tratos.

La vida de muchos ciudadanos Mame Mbaye, cambiaría si se buscará una solución al problema de la venta ambulante, buscando soluciones para que pudieran pagar sus impuestos, para que tuvieran alternativas sociales y laborales para llegar a tener sus papeles. No incluir la actividad de mantero como delito, tipificando la única manera de ganarse la vida que tienen muchas personas. Y, negándoles el derecho de ser ciudadanos de pleno derecho.

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