El capitalismo se basa en los siguientes pilares: Propiedad privada, que permite a las personas poseer bienes tangibles, como tierras y viviendas, y activos intangibles, como acciones y bonos. Interés propio, por el cual las personas persiguen su propio bien, sin considerar las presiones sociopolíticas.
Ya tenemos las medidas anticrisis del Gobierno en el BOE, a partir de hoy tenemos que ver la bajada de precios de los combustibles en las gasolineras. Pero, todos somos conscientes que los precios son más fácil que suban y más difícil que bajen. Vivimos en la dictadura de la economía de mercado, donde los precios de bienes y servicios se determinan por la oferta y la demanda. El sistema capitalista, es el único sistema económico que ha triunfado con todas sus imperfecciones, ante un socialismo que ha fracasado como alternativa. El capitalismo, a pesar de sus deficiencias, es un sistema económico mejor que su alternativa, el socialismo. La planificación central y la abolición de la propiedad en el socialismo se ha cambiado por un sistema económico basado en la propiedad privada y donde se puede generar riqueza y también pobreza. La economía de mercado es un componente fundamental del capitalismo. Que…
La especulación capitalista mediante la aplicación de políticas de libre mercado y privatización, se han apropiado de los bienes naturales, de los servicios y de la tecnología. La gestión de la economía no es pública, es privada. Gracias a la especulación y a sus flujos financieros de mercados en mercados, se elevan artificialmente los valores de sus inversiones y se benefician de altas rentabilidades. El ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, hace hoy una semana, no cambiará ni el sistema político, ni beneficiará a los iraníes, ni a la gente normal del resto del mundo. Todo está calculado para favorecer a una élite de multimillonarios que se harán más ricos con esta guerra ilegal. En tan solo una semana los mercados bursátiles, presa de la especulación capitalista, han tenido fuertes caídas. Ha subido ya, el precio del gasóleo, del gas y de la luz, impulsado por el conflicto bélico y…
La RAE define el cristianismo como un "Conjunto de creencias y preceptos que constituyen la religión de Cristo". En España, el cristianismo es la religión mayoritaria y predominantemente el catolicismo. Somos cristianos como fruto de la dictadura franquista, donde un español como es debido tenía que ser católico y mantener una estricta moralidad religiosa. El bautizo se convirtió en una imposición social y religiosa, nadie nos preguntó si queríamos católicos. La Iglesia Católica se impuso como la religión del régimen, un instrumento de propaganda que llegó a justificar moralmente el golpe de estado contra el gobierno legítimo de la Segunda República, que tuvo casi cuarenta años para ideologizarnos. La Iglesia Católica y el franquismo, en su particular batalla del Bien contra el Mal, en su Cruzada contra el comunismo, nos convirtieron a todos en cristianos católicos y al dictador Franco en "Caudillo de España por la gracia de Dios”. Somos unos cristianos…
Vivimos en la sociedad del egoísmo indiferente. Una sociedad individualista, donde prevalecen los principios egoístas e insolidarios: el sentido de lo realmente importante, es si genera un beneficio propio medible. No merece nuestro tiempo y dedicación, algo que no es importante, que no me afecta, que no me perjudica ni beneficia. Nuestras sociedades ricas se basan en el individualismo, en el consumismo, el hedonismo y en un egoísmo indiferente hacía los más próximos y los desconocidos. Es la cultura del yo, en la que nos amamos a nosotros mismo y odiamos a los demás. Donde estamos rodeados de indiferentes, de personas sin sentimientos, ante las injusticias y la violencia. Donde sólo se importan ellos, nadie más. La sociedad ha conseguido que no sean solo los indiferentes, los ricos y millonarios, indiferente hacia los demás, puede ser cualquiera que tengamos cerca. El capitalismo es un sistema económico, no es un sistema de justicia…
¡ Es el capitalismo, estúpido ! Parafraseando las frases de « ¡ La economía, estúpido ! » un eslogan puesto en marcha durante las elecciones presidenciales estadounidenses de 1992, con el triunfo de Bill Clinton. Y, “¡ Es el mercado, amigo !”, la célebre frase, pronunciada en 2018 por el exvicepresidente del Gobierno y expresidente de Bankia, Rodrigo Rato. Vivimos en el capitalismo, ese en el que el dinero no está nunca a salvo, donde quien arriesga no siempre gana, donde se asumen riesgos a sabiendas, donde los inversores en la Bolsa pueden ganar o perder su dinero. Así es cómo funciona el capitalismo, aunque parece mentira que a estas alturas, y tras lo vivido el 15 de septiembre de 2008, cuando quebró Lehman Brothers, el cuarto banco de inversión más grande de Estados Unidos y la llamada crisis de las subprime. Desatando una pesadilla financiera, que duró casi diez años en España.…
La gran banca española: Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja han obtenido unos beneficios conjuntos de 20.850 millones en 2022. Santander ha anunciado más de 11.000 millones de ganancias. BBVA algo más de 8.000. CaixaBank casi 5.000. Sabadell algo más de 1.300. Todos somos clientes obligatorios de los bancos y ellos piensan en seguir creciendo y en que tienen que mirar por su negocio, retribuir a sus accionistas y pagar a sus empleados. Pero, la mayor parte de estos beneficios históricos se producen gracias a sus empresas filiales en países extranjeros. Una banca con una rentabilidad sobre activos tangibles muy baja, la búsqueda de la eficiencia con la digitalización, que implica una menor necesidad de personas y oficinas. Y, el incremento de los costes con impuestos como el de la banca. Pero, a pesar de ello, con un beneficios deshonestos. Los bancos han subido los tipos de interés, nos hemos olvidado…
El anticapitalismo es un medio de la negación del capitalismo, realizando propuestas alternativas para hacer otro modelo de sociedad. Vivimos en una sociedad donde nuestras necesidades surgen de los fines egoístas de las corporaciones empresariales y de la manipulación mediante la publicidad. Porque, nuestras necesidades no son "nuestras", sino que vienen impuestas por las campañas de márketing, nuestras necesidades no son "auténticas", queremos lo que "ellos" quieren que queramos. La Navidad es el momento de mayor manipulación para los consumidores, todos estamos manipulados para ser consumistas. Anticapitalismo en contra del capitalismo, de un sistema que genera millones de personas pobres y marginadas en los países ricos y millones de personas muertas de hambre en los países del tercer mundo, un sistema ecológicamente insostenible que amenaza con la destrucción de nuestro planeta. Hablar de anticapitalismo no es hablar de comunismo, es romper con el despotismo de los mercados y del beneficio a toda…
Las falsas necesidades que nos crea el consumismo, hacen olvidar a la mayoría, que estamos en estado de alarma y se crea un irrefrenable impulso de comprar cosas que no se necesitan y de tener la oportunidad de llenar terrazas de bares, para desprenderse de la mascarilla. El resumen, es: calles atestadas de gente, comercios que no respetan sus aforos, olvido de la distancia social y buscar cualquier excusa para olvidarse de lo mal que están las cosas. Algunos lo llamarán irresponsabilidad, pero otros solo valorarán la felicidad que proporciona el consumismo y el ocio. Vivimos en una sociedad en la que muchos saben que nunca tendrán un trabajo para el resto de su vida, que otros ni siquiera lo tienen, los que no pueden comprarse un piso, ni un coche, ni irse de vacaciones. Los que están hartos de confinamientos y de restricciones, hartos de estar hartos, salen a las calles,…
El capitalismo es el problema de esta sociedad y no quiero decir con ello que el comunismo sea la solución. El problema del capitalismo es su ambición, lo devora todo, funciona en el interés de unos pocos que nos aseguran una sociedad de prosperidad en paz y libertad, olvidando el beneficio de la mayoría, especialmente de los que menos tienen. Un mundo de desigualdad económica, con países con diferentes niveles de desarrollo, con personas olvidadas del sistema. El hambre, la pobreza, el desempleo, la injusticia en general, la destrucción del medio ambiente no interesan solucionarlos a un sistema capitalista, que en su perpetuación está el beneficio económico de unos pocos. A las empresas no les importan las personas, solo los beneficios. No importan las crisis, solo las ganancias que extraigan de ellas, a costa de la precariedad de muchos. El capitalismo siempre emerge de todas las crisis: los presupuestos de los países,…
Al capitalismo liberal le interesa fomentar el individualismo como forma de vida en nuestra sociedad, en la que cada persona coloca sus propios deseos, necesidades y comodidades por encima de las necesidades de lo colectivo. Un individualismo enfermizo basado en el consumismo, la tecnología y el hedonismo. Donde la búsqueda de la felicidad está solo en la conquista de bienes materiales, donde el esfuerzo personal se basa en la competencia y el alcanzar un objetivo por encima de los demás. Donde la gente tiene su propio relato: donde todo el mundo opina y sabe de todo; donde todo es rápido y desechable; donde lo trivial gana a lo trascendental; donde se combina las emociones con un egoísmo extremo. Somos lo que hacemos. El individualismo tecnológico está suponiendo la destrucción de las estructuras tradicionales del capitalismo, donde los sitios web y aplicaciones móviles han cambiado nuestras forma de vivir, producir y comerciar. Solo…