El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció ayer que adelantaba la bajada de impuestos del IRPF prevista para 2016 al 1 de julio de este año. La bajada tendrá lugar con efecto retroactivo y justo antes de las elecciones generales y no hasta el 1 de enero de 2016 como se había mantenido hasta ahora. La euforia del Ejecutivo respecto a la recuperación de la economía le ha llevado a lanzarse a la rebaja tributaria, a buscar medidas electoralistas antes de las elecciones generales para captar más votos. La idea del gobierno es que los ciudadanos tengan más dinero en el bolsillo,lo que significa más consumo.

Pero, la promesa electoral del PP de bajar los impuestos no la ha cumplido hasta acabar casi su legislatura, un criterio que no utilizó cuando subió los impuestos,también el IVA, hace más de dos años. El gobierno del PP confía que la creación de empleo y la mejora de la actividad económica cubrirá las necesidades recaudatorias sin necesidad de acometer nuevos tijeretazos. Hay prisa de ganar votos, de los indecisos, de los descontentos, de los afines y de meter miedo a lo que puede venir.

Rajoy ha preferido atender a sus necesidades electorales antes que a las necesidades de todos los niños que tienen problemas de desnutrición, dejar a los dependientes sin atención y a los parados sin protección. Sobra en teoría el dinero, por la buena gestión económica pero se prefiere Cuestión de prioridades.

Y, aparte de todas las buenas noticias, que nos esperan estos meses, tenemos otra: el no adelanto de las elecciones generales y el interés del gobierno de elaborar y aprobar los presupuestos generales del Estado para el próximo año. Mariano Rajoy asegura que lo hace porque «conviene» a España, ya que dará «seguridad a los distintos agentes económicos y a los mercados»

La estrategia del PP es que, en el supuesto de que gane las elecciones generales y aunque no consiga la mayoría absoluta, ganaría cierto margen de maniobra al no tener que pactar unos Presupuestos enteros y sus posibles socios de gobierno tendrían la opción de pactar modificaciones, pero el grueso de los presupuestos ya estarían definidos y remitidos a Bruselas.

Rajoy ha preferido atender a sus necesidades electorales antes que cubrir las necesidades de todos los niños que tienen problemas de desnutrición, dejando a los dependientes sin atención y a más de 2 millones de parados sin protección. Sobra en teoría el dinero, por la buena gestión económica de este gobierno y se utiliza en clave electoralista para que puedan seguir los mismos.

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