Podemos apuesta por las elecciones generales de finales de 2015, descafeinando las próximas elecciones autonómicas y municipales del 24 de mayo. Podemos no se medirá en las próximas elecciones municipales con su nombre, prefieren promocionar una especie de marcas blancas para asistir a los comicios sin comprometer al partido y su hoja de ruta centrada en ganar la elecciones generales. Los miembros más conocidos de Podemos consideran que presentarse a las municipales de manera general conlleva más riesgos que beneficios.

Podemos empezó primero con las elecciones europeas, ahora presenta 13 candidatos para las elecciones autonómicas pero se olvida de los municipios. Son conscientes de que el paso atrás en municipales podría frenar su ascensión, de que no tienen una estructura de partido y que eso podría crear un desencanto en los ciudadanos. Pero, ¿no crea desencanto no tener a miembros de tu partido en tu municipio, en tu comunidad, en los más cercano al ciudadano? Es como querer empezar la casa por el tejado, primero Europa, después las autonomías y finalmente la lucha por el Estado ¿para cuándo los ayuntamientos?

Quieren apostar sin correr riesgos, buscando candidaturas ciudadanas con posibilidades de ganar, como la de Barcelona en Comú, con Ada Colau, persona de claro consenso. Buscando otras iniciativas municipalistas en ciudades como Madrid, Zaragoza,Bilbao o Málaga buscando nuevos espacios de participación política.

Pero, el camino hacía las elecciones generales es muy largo y puede desgastar a Podemos. Temas como el «caso Monedero», la beca de Errejón, las constantes referencias a Venezuela, a Chavez y a Maduro, la menor exposición televisiva y la «basura» que pueden lanzar los tertulianos beligerantes, pasando por los vídeos de internet y los comentarios de los antiguos alumnos que eran suspendidos, todo eso no suma votos, crea la sensación de hastío por parte de los posibles votantes. Además, de la salida de Ciudadanos, que reclama también una parte del pastel electoral.

Un partido que quiera ganar unas elecciones generales, no se puede permitir olvidarse de los municipios, de los ayuntamientos, porque la democracia se vive primero donde vives. No solo basta con conseguir el control del Trono de Hierro del continente de Poniente, como en la serie de Juego de tronos, al ciudadano le gusta sentir las decisiones de los partidos a los que vota, desde lo más cercano a su casa. Y, es desde donde Podemos podría haber puesto en marcha sus mecanismos de participación plebiscitaria, es decir consultas que parten de un órgano ejecutivo para que sean refrendadas por el conjunto de la comunidad.

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