La violencia ocasionada por el deporte o la utilización del deporte como excusa para generar violencia,es un hecho desgraciadamente habitual, se aplaude, se jalea,se permite,se defiende y no se erradica. Me refiero a esa violencia verbal,a esos comportamientos xenófobos, a esa erradicación por motivos políticos,geográficos o simplemente a desahogarse con el árbitro,jugadores o equipo rival. La misma exigencia de «juego limpio» que pedimos a los deportistas debe de aplicarse a los aficionados,la agresividad se puede descargar de otras muchas maneras sin faltar al respeto de las personas.

Una reyerta ayer entre ultras del Atlético de Madrid y el Deportivo de la Coruña, antes de disputarse un partido de Liga en el Estadio Vicente Calderón,dejó una veintena de heridos en las proximidades de Madrid Río y uno de los cuales falleció horas después. Se ha hablado en periódicos,radios,televisiones y redes sociales de este tema, todo el mundo está conforme en erradicar todo acto violento en el deporte,este lamentable asesinato debería de impulsar algo más que el habitual comunicado de condolencia o de condena por los clubes de fútbol,federaciones e instituciones en general.

¿Por qué los acontecimientos deportivos se utilizan como excusa para generar violencia? ¿Por qué los acontecimientos deportivos deben de estar rodeados de tales medidas de seguridad? ¿Por qué los ultras de los equipos tienen que llegar a los campos como “borregos” rodeados de policías? Los espectadores de un evento deportivo son los que tienen que eliminar la violencia,los que deben de señalar e identificar a los violentos, deben de arrinconarlos y expulsarlos con su reacción en contra, porque los violentos necesitan el apoyo y si no lo tienen dejan de sentirse importantes.

La violencia en el deporte tiene solución y es posible evitar que se produzca, reducirla, o incluso eliminarla,hay que endurecer los castigos deportivos (quitar puntos,bajar de categoría,suspender eventos…),poner multas económicas y prohibir la entrada a toda persona o grupo ultra a los estadios.Está en manos de los deportistas,de los políticos y sobre todo de todos nosotros. ¡No a la violencia!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.