La misa, es el acto central de la Iglesia católica y el acto supremo de culto a Dios, hoy 20-N se cumplen 41 años de la muerte del dictador Francisco Franco y 80 del que fuera fundador de Falange Española José Antonio Primo de Rivera, por dicho motivo se han celebrado en España más de una docena de misas en conmemoración de dichos aniversarios, que se enmarca en la «libertad de expresión» y la «pluralidad política» para algunos y para mi en una apología a la dictadura y al fascismo.

La Iglesia Católica pueden dar una misa por el alma de todas las personas, sean quienes sean, incluso la de Franco y Primo de Rivera, aunque sea una exaltación de la dictadura. Pero, quizás la Iglesia Católica no debería permitirse conductas que van en contra de la democracia y hacernos olvidar la privilegiada relación que mantuvo con el franquismo, pasando del victimismo durante la Segunda República a colaborar con la Dictadura. El integrismo de la Iglesia Católica en España, durante la Dictadura de Franco, sirvió para reprimir y para ocultar muchas cosas, además de obtener muchos beneficios a cambio de su apoyo,que aún hoy ostentan. La Iglesia Católica fue cómplice de un Estado totalitario, de una sociedad cerrada  y homogéneamente católica.

No se puede prohibir que una persona encargue y pague una misa por quien quiera y  también según el Derecho Canónico, todos los fieles tienen derecho a pedir que se rece por cualquier persona. Pero, si se debería prohibir si estas misas representan una apología al fascismo; saludos con el brazo levantado, banderas preconstitucionales, gritos en defensa de Franco que no representan para nuestro ordenamiento Penal ningún tipo de castigo, sino provocan directamente a un acto de odio, discriminación o violencia. Matices muy difíciles de probar y que alientan las conductas de exaltación fascista en España. sin embargo, en Alemania, Italia, Austria y Francia se castiga penalmente la exaltación del fascismo o el nazismo.

Encargar una misa por el alma de un dictador para ayudarla a salir del purgatorio, ser libre de sus penas y poder gozar de la gloria eterna es un tema religioso. Pero, otra cosa es la apología del fascismo, a través de estas misas, la exhibición de símbolos nazis, fascistas y franquistas que se deberían considerar delito como en otros países; porque los españoles no debemos ni podemos aprobar esas actitudes ni a los grupos que representan esa simbología.

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