En España hay niños y adolescentes que han dejado sus países de procedencia y que están solos, son menores extranjeros no acompañados, llamados con cierto desprecio MENAS. El término mal llamado «mena», tiene connotaciones negativas que contribuye a reforzar prejuicios y racismos, que se ha utilizado con uso electoralista en la última campaña electoral por parte de la extrema derecha como Vox, haciéndolos ver como delincuentes extranjeros que deberían volver a su país. Son menores solos que llegan a España, que tienen edades más cercanas a la adolescencia que a la infancia, buscando el sueño europeo, que no poseen en la mayoría de casos documentación correspondiente de sus respectivos países, que si la tienen se duda de su validez en la determinación de la edad y que el Estado español no le ofrece ninguna garantía, sufriendo las irregularidades del sistema.

La integración de estos menores, que están solos y separados de sus familias se encuentran bajo la tutela de los servicios de protección de menores de las diferentes Comunidades Autónomas, ofreciendo una integración de estos jóvenes en el ámbito de la educación; el apoyo porque han sufrido daños físicos y psicológicos. Todo supuestamente orientado a la consecución de la integración en esta sociedad. Pero, más que integrarlos se les intenta invisibilizar y criminalizar como consecuencia del fracaso en las políticas de integración. 

Sufren un cisma entre las expectativas que traían y la realidad que encuentran, chocando con unos sistemas de protección que al final los deja abandonados a los 18 años, obligados a abandonar su centro o piso de acogida, pasando a ser inmigrantes irregulares con el rechazo de buena parte de la sociedad. Menores que no pueden ejercer parte de sus derechos, convirtiéndolos en vulnerables y condenándolos a la marginalidad y que cuando son adultos se quedan tirados sin permiso de trabajo y sin papeles.      

La ultra derecha nos asusta apelando a emociones como el miedo y la inseguridad a la inmigración, difunden bulos, nos dicen que estos menores son una amenaza, que provocan agresiones. Lo peor, es que muchos se lo creen y como dijo Teresa Rodríguez, la diputada de Adelante Andalucía en el Parlamento Andaluz, en un tuit el 5 de noviembre: » Les llaman «MENAS» porque quieren que nos olvidemos de que son NIÑOS Y NIÑAS que están SOLOS. No caigamos en su juego…» No caigamos en la intolerancia y el miedo que intentan propagar partidos como Vox y que están logrando votos gracias a mentiras. 

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