La desunión de la izquierda con un electorado muy crítico, plural, diverso y con poca fidelidad de voto le impide casi siempre tener unidad electoral. La izquierda tiene presente un cuadro de valores e ideas basado en las injusticias: en las diferencias sociales, económicas, culturales y medioambientales. Es una defensa por los débiles de la sociedad. Les cuesta superar el complejo de inferioridad, se olvidan de los logros de los movimientos sociales y políticos, no sabiendo aplicar los valores e ideas en el momento que gobiernan. Les da miedo alejarse de la social democracia, que es un exponente socio-económico con considerables reformas del capitalismo, pero sin ser una izquierda anticapitalista, por temor a perder una parte importante de su electorado.

La diversidad de la izquierda en sus respectivos partidos y corrientes ideológicas apuestan por la lucha en los valores democráticos, por una cercanía a los intereses y problemas de los ciudadanos… Pero, con muchos matices entre ellos en las formas de llevarlo a cabo. La desunión es una constante a la hora de conformar una unidad para oponerse a las injusticias, les cuesta olvidar personalismos y frentismos para luchar contra la intolerancia de la derecha. Apuestan por una idea republicana del Estado y se conforman con una monarquía parlamentaria. Quieren defender el medio ambiente pero les da miedo los cambios radicales. Luchan contra la especulación, pero no son capaces de frenarla. Son partidarios de los servicios públicos y no son capaces de quitar las privatizaciones. Hablan de educación pública y sigue pagando el Estado la educación concertada. Somos un Estado aconfesional y seguimos teniendo un acuerdo entre la Santa Sede y el Estado de 1979…

Los asientos ideológicos de la derecha son mucho más sencillos, con menos desunión ideologica y partidos. Les une el corolario de la unidad de España, la familia tradicional, el derecho a la vida, la religión católica, las tradiciones, la hostilidad hacia el Partido Socialista y los de izquierda en general. En general, una combinación de inmovilismo, privatización, centralismo, xenofobia y machismo que agrupa a unos votantes de centro-derecha que al contrario que los de izquierdas, tienen mucha fidelidad de voto. La izquierda se entretiene en discutir, en hacer purgas e incluso en dimitir. La derecha se une para ganar.

Si la izquierda en España quiere frenar a la derecha debe dejar la diversidad y unirse. Si la izquierda en Madrid quiere conservar el ayuntamiento y ganar la presidencia de la Comunidad de Madrid, debe unirse la fórmula de Más Madrid con Podemos y todas sus alianzas. Si no planifican que todas las fuerzas progresistas tengan una estrategia conjunta sin reproches, la derecha ganará. Lo de Andalucía, no ha sido una casualidad, ha sido un aviso para navegantes.

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