El 15 de mayo es Nakba, la «catástrofe», el momento en que los palestinos recuerdan cuando fueron expulsados de sus tierras por la creación del Estado de Israel. Este año el Nazba se ha teñido de sangre por las protestas en Gaza para reclamar el retorno de los refugiados y contra el traslado a Jerusalén de la embajada de EE.UU, que implica el reconocimiento de la ciudad santa como capital de Israel. Una catástrofe la de ayer, con 58 muertos a tiros y más de dos mil heridos, una matanza que la mayoría de los países -incluida España- se limitan a pedir a Israel contención y un uso proporcional de la fuerza.

El ejército israelí abrió fuego contra los miles de manifestantes que se acercaron a la verja, a lo largo de la frontera de Gaza, en señal de protesta por la apertura de la Embajada de EE.UU en Jerusalén, en el que Donald Trump ha asegurado que «el traslado de la embajada de Tel Aviv a Jerusalén será un paso hacia la paz». Una jornada que estará marcada por los funerales de los asesinados en Gaza y por el llamamiento a una nueva intifada a los palestinos por parte de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Las condenas del mundo árabe se multiplican, la ONU y el resto del mundo se olvidan de los palestinos y no condenan la violencia de Israel.

Israel sigue con la construcción de asentamientos ilegales en los territorios palestinos, con la opresión contra los palestinos. Cada año que pasa es más difícil, sino imposible, concretar una solución sobre el futuro de Palestina y una solución negociada de dos estados. Palestina ha quedado en el olvido, un problema de baja intensidad, relegado a un segundo plano en el concierto internacional como tantos otros. Que solo es noticia cuando hay muertes palestinas…

Una guerra desproporcionada entre un ejército israelí pertrechados con los mejores armamentos y una población palestina que llevan como únicas armas: tiragomas, piedras, cócteles molotov y neumáticos para quemar…  El ejército israelí no ha informado hasta ahora de un solo soldado herido. No es la lucha contra el terrorismo, es la lucha contra el pueblo palestino. La catástrofe palestina no se para aquí, Israel aumentará su respuesta contra los palestinos si continúan las protestas, el mundo occidental seguirá ignorando la masacre y mientras los palestinos seguirán olvidados y fuera de sus tierras.

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