Igualdad y equidad no es lo mismo. La igualdad supone dar un trato idéntico a todas las personas. Pero, hay que evolucionar, de una forma natural y progresiva hacia la equidad. La equidad es un corrector de la igualdad. Todos no tenemos las mismas necesidades, por lo tanto la igualdad es injusta, ya que no tiene en cuenta las necesidades y circunstancias individuales. La equidad introduce un principio ético en la igualdad, hacia una sociedad cada vez más justa. La equidad supera el concepto de igualdad, se defiende la distribución equitativa (que no igualitaria) como clave para la integración de aquellas personas que comienzan su vida en situaciones de desventaja. Lo justo no es dar lo mismo a todo el mundo, es darle a cada uno lo que necesita.

Igualdad y equidad no es lo mismoComo seres diferentes que somos, debemos tener acceso a los mismos derechos y oportunidades, tomando en cuenta nuestras diferencias: de sexo, de capacidades, de creencias, de orientación sexual… Debemos ser tratados con equidad, porque sino no alcanzaremos la igualdad. La equidad hace referencia a la diversidad, debe responder a las necesidades de todos pero garantizando la justicia para los más desprotegidos y débiles. Vivimos en una sociedad donde la mujer sigue estando en desventaja, donde el machismo impera, donde se perpetúa el sexismo, donde falta apoyo legislativo, institucional y, sobre todo, educativo. Donde no llega aún ese cambio de mentalidad y formas de socialización para erradicar la violencia contra la mujer.

Las mujeres por su condición de género no han tenido nunca las mismas oportunidades, en esta sociedad patriarcal, caracterizada por la desigualdad entre hombres y mujeres. La muestra más dolorosa es la violencia de género. Un total de 51 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o ex parejas en 2014, tres niños han sido asesinados por violencia de género en 2014 y un total de 40 menores han quedado huérfanos por dicha huella. En cuanto a la nacionalidad de las víctimas, el 70,6% eran españolas, cifra que se corresponde también, con la de la nacionalidad de los agresores. Tenemos todo el año, para entre todos y todas, solucionar esta lacra de injusticia e inequidad: estamos hablando de mujeres asesinadas, de hijos e hijas huérfanas y de hogares rotos. Si nos preocupaban las muertes por terrorismo de ETA en España, si nos alarman las cifras de muertos por accidentes de circulación ¿Por qué deja indiferentes a tanta gente, las muertes por violencia de género? 

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