Gobernar por decreto, es una potestad del Gobierno, para redactar una ley suplantando al poder legislativo, es una herramienta legislativa del Ejecutivo que, según indica el artículo 86 de la Constitución, se limita a casos de extraordinaria y urgente necesidad. Se han aprobado 13 leyes y 25 decretos leyes, por parte del gobierno de Pedro Sánchez, pese a su debilidad parlamentaria, en los ocho meses transcurridos desde la moción de censura contra Mariano Rajoy y también por el bloqueo del PP y Ciudadanos en la Mesa del Congreso.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el pasado 15 de febrero la disolución de las Cortes Generales y la convocatoria de nuevas elecciones. Se ha reunido de manera ordinaria el Consejo de Ministros dos veces hasta el 5 de marzo, publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y puede hacerlo en otras ocho ocasiones hasta la cita con las urnas del 28 de abril, cuando el Gobierno entre en funciones. Y, de momento siguen utilizando la figura del decreto ley para aprobar medidas con un marcado simbolismo de impacto social y contenido político, lo que se ha dado en llamar: los «viernes sociales».

El mandato del Gobierno de Pedro Sánchez continúa a todos los efectos y no hay nada que le imposibilite para seguir gobernando, pero la oposición piensan que deberían abstenerse de convertir los consejos de ministros en una plataforma electoral. Un Decreto Ley se convierte en una iniciativa con claro sesgo político, que no pueden asegurar su aplicación si el PSOE no se mantiene en el poder, es decir si no ganan las elecciones. Gobernar por decreto es adoptar una posición de épocas pasadas, gobernar hay que hacerlo a través del debate parlamentario y pasando el escrutinio de la sociedad. Lo normal es que no se haga en precampaña, cuando se ha tenido tiempo en estos ocho meses de legislatura, aún con la oposición de PP y Ciudadanos.

Las medidas sociales son importantes, pero no debe anteponerse el interés electoral al interés general de la ciudadanía, la campaña electoral hay que hacerla desde el PSOE y no poniendo las instituciones al servicio del partido. Se criticó en su momento al PP y ahora el PSOE recurre a esta forma de gobernar que es legal, aunque quizás no demasiado ética. El PP y Cs han reclamado a la Junta Electoral Central que impida que el Gobierno celebre las ruedas de prensa posteriores al Consejo de Ministros semanal, por considerarlos actos electoralistas. Pero ellos tienen todo su derecho a gobernar y espero que no se olviden si ganan las elecciones de sus medidas sociales…

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