Facilitar la investidura sí, pero nada más. Un acuerdo de investidura, no de estabilidad parlamentaria sería una forma de aislar a la ultraderecha en el posible gobierno andaluz. Una manera de leer los posibles resultados electorales y de actuar en consecuencia. Porque hay que plantearse si se hace un favor a Juanma Moreno, para ser de nuevo presidente de la Junta de Andalucía con la abstención de la izquierda y favoreciendo un gobierno del PP sin VOX. O, por lo contrario, lo que debe de hacer la izquierda, el próximo domingo, es ir a votar. Estamos en la misma disyuntiva que en las elecciones de Castilla y León del 13-F, donde el PSOE de Castilla y León ofreció un pacto a los populares para evitar su acuerdo con Vox , como cordón democrático para aislar a la ultraderecha, allí y en todo el Estado, pero que el PP lo desoyó. Era la única opción que tenía el Partido Popular de demostrar su diferencia ideológica con la extrema derecha. Por tanto, nada nuevo bajo el sol, Andalucía puede tener un gobierno del PP en coalición con VOX, igual que en Castilla y León o la amenaza poco creíble, de repetición de elecciones. 

El rechazo de facilitar investiduras, se está convirtiendo en una costumbre de la política española. Tras las elecciones de 2015, los resultados no sirvió para que Mariano Rajoy pudiera ser ser investido presidente del Gobierno, rechazando el ofrecimiento del Rey de someterse a la sesión de investidura en el Parlamento. Y, Pedro Sánchez  dejando claro que no facilitaría la investidura del dirigente popular. Lo hizo de nuevo Pablo Casado, a finales de 2019, con su negativa a facilitar la investidura del socialista Pedro Sánchez, que alcanzó el 7 de enero de 2020, tras un año y medio de gobierno en funciones.

Más recientemente, el PSOE de Castilla y León no absteniéndose y permitiendo así el gobierno de Alfonso Fernández Mañueco con VOX. Ahora, en Andalucía, las elecciones del 19-J auguran un triunfo del PP. En el supuesto de la abstención de la izquierda o de una parte, nada podría impedir que el PP despreciara los votos de la ultraderecha, para ser investido presidente Juanma Moreno. Por lo tanto, la abstención o dicho de otra forma, facilitar la investidura por parte de la izquierda, no serviría de nada.

A la política española, le cuesta siempre llegar a acuerdos. No les importa las repercusiones. Prefieren mantener posturas inquebrantables, que buscar posibles pactos. En Andalucía, según las encuestas, si nadie lo remedia tendremos un gobierno de coalición con la extrema derecha. Ante la falta de acuerdo por parte de los políticos de facilitar la investidura, solo nos queda como única solución, que los andaluces y andaluzas no se abstengan y vayan a votar el domingo 19-J. La elección y responsabilidad, la tenemos nosotros o cuatro años para lamentarlo…

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