En las elecciones autonómicas en Castilla y León la ultraderecha ha ganado 13 escaños, es necesario  un «cordón democrático» que aísle a Vox , evitando su discurso de odio y reaccionario en contra de las personas LGTBI, migrantes, feministas y progresistas en general. El Partido Popular aunque ganador de las elecciones, necesitará el apoyo de Vox para gobernar. Lo que supondrá que el PP tendrá que tomar partido por las posturas reaccionarias de Vox: la derogación de la ley de memoria histórica y de la ley contra la violencia de género. Es hora de excluir a la extrema derecha del poder, tanto de sus decisiones como de la posible participación en el gobierno de la Junta de Castilla y León.

Como defensor de la libertad de expresión, caben todas las opiniones, pero siempre que se respeten los derechos humanos de todos los demás. Es necesario, un cordón democrático en contra de los discursos de Vox. No puede depender ni la educación, ni la sanidad, ni la dependencia, ni la igualdad, ni los servicios públicos, del voto de la extrema derecha. No es caer en la política del odio contra la extrema derecha, es defendernos de su odio. La única vía para que el PP pueda gobernar sin el concurso de Vox, es la abstención de los socialistas. Pero, eso no puede ser a cambio de nada, tiene que haber una postura del PP en contra de Vox. Tiene que ser una decisión nacional, porque el apoyo de Vox al Partido Popular lo tienen en Madrid, Andalucía, Murcia y en diferentes ayuntamientos.

Alfonso Fernández Mañueco ha ganado las elecciones, tras conseguir dos escaños más que en 2019, Ciudadanos y Unidas Podemos se han hundido y el PSOE ha perdido sus votos a favor de los partidos de la España vaciada, necesita a Vox para seguir al frente de la Junta o repetir elecciones. Además se acentúa el problema, porque Vox quiere entrar en el gobierno de la Junta, exigiendo cuatro consejerías, además de la vicepresidencia y la portavocía. Advirtiendo Santiago  Abascal que a su candidato Juan García Gallardo «se le está poniendo cara de vicepresidente». ¿Necesitamos más argumentos para poner un cordón democrático a Vox?

Un comentario sobre “Cordón democrático para aislar a la ultraderecha.”

  1. Pedro Sánchez ha ofrecido al PP facilitar su gobierno en Castilla y León a cambio de que rompa todos sus pactos con Vox a nivel nacional. Es la única opción que tendría el Partido Popular de demostrar su cordón democrático a la ultraderecha y demostrar su diferencia ideológica con ellos. No se puede blanquear a la ultraderecha, permitiendo que entre en la Junta de Castilla y León o que sus votos condicionen las decisiones del futuro gobierno.

    Al final, el Partido Popular solo ha cambiado de compañero de viaje y no es lo mismo gobernar con Ciudadanos que con Vox, lo que le obligará a adoptar una agenda más regresiva. La ultraderecha reclama recibir «el mismo trato» que se le había dado a Ciudadanos. La balanza la debe de inclinar el Partido Popular: gobernar con la ultraderecha o no. Llegar a un pacto con la ultraderecha supone un punto de inflexión en las estrategias políticas que va más allá de la conformación del nuevo gobierno para Castilla y León. Servirá como argumento en las próximas elecciones andaluzas y la imagen del Partido Popular en Europa…

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