Con el objetivo de eliminar la palabra «raza» de la Constitución Francesa por sus connotaciones negativas, este jueves por unanimidad de los diputados presentes en la Asamblea Nacional, se decidió cambiar el artículo primero de la Carta magna francesa, donde La República «garantiza la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos sin distinción de sexo, de origen o de religión», en lugar de «sin distinción de origen, raza o de religión».Durante la sesión también se ha instado a evitar toda distinción de sexo, reafirmando la igualdad de hombres y mujeres ante la ley. Esperemos aprender del paso de los franceses y quitar la palabra «raza» del Artículo 14 de la Constitución Española.

Han sido muchos los intentos durante la historia, de clasificar al ser humano en razas, pero la Ciencia ha demostrado que solo hay una raza: la humana. La creencia de que la humanidad está dividida en grupos biológicamente definidos, siendo unos grupos superiores a otros es errónea, porque la raza es un concepto más social que científico. No se puede separar a los seres humanos por el color de la piel, la ropa que llevan, pasando por la religión, las costumbres o demás factores. Todos los humanos no somos iguales y cada uno es diferente de los demás, pero las variaciones son entre individuos y no entre razas. Todos los intentos de clasificar y de separar, es racismo. Y, el problema no se queda sólo en la raza: también incluye el género.

El concepto de raza, para referirnos a los grupos étnicos o poblaciones diferentes, es fruto de una ideología que inferioriza al otro, que justifica el odio, la amenaza, la agresión y la invasión. Hablar de raza, es crear un caldo de cultivo que alimenta el racismo y la pobreza. Porque no se puede relacionar las razas con deficiencias genéticas y niveles de inteligencia; la pobreza y el atraso tiene un culpable: la economía de mercado, la explotación y el olvido de los países subdesarrollados. Dividir al ser humano en razas es una cuestión ideológica y llena de prejuicios, porque tener que huir en patera, no es cuestión de raza, es de pobreza, de guerra y de explotación…

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