Las expresiones «ser un gorrón» y «ser un trepa» son utilizadas para referirse a aquellas personas que se dedican a  vivir a costa de los otros y que son capaces de cualquier cosa para conseguir sus metas. El gorroneo político, a lo mejor ha existido siempre, pero ahora ha entrado en escena en nuestra política autonómica, primero en Andalucía, después en Murcia y ahora también en Madrid, cuando el partido Ciudadanos dice, que ellos solo pactan con el PP, pero se aprovechan del apoyo de VOX, para trepar y poder gobernar.

Hay personas que posiblemente se sientan aludidas, esas personas que  aprovechan cualquier acontecimiento para sacar fruto en beneficio propio aprovechándose del prójimo, esas personas desagradables, esos aprovechados que participan y asisten para acaparar en todo lo que pueden.  Esos aduladores y trepas de tres al cuarto que aprovechan cualquier situación para su beneficio propio, que utilizan la bronca como estrategia innecesaria, que desprecian todo lo que ignoran y que parece que son los únicos en posesión de la verdad, los únicos demócratas y constitucionalistas. 

El partido Ciudadanos que nació con el objetivo de recuperar la opción del centro político se ha radicalizado y aspira a convertirse en el partido de referencia de la derecha española, si exceptuamos algunos pactos municipales realizados con el PSOE, el partido naranja apuesta por coaliciones con PP y el gorroneo político con VOX, aceptando sus votos pero rechazando que ellos lleguen a ningún acuerdo. Pero, todos sabemos y ellos también que la extrema derecha marcará sus decisiones políticas. No podemos afirmar si el partido Ciudadanos ha cambiado o han cambiado las aspiraciones de sus lideres para intentar llegar al poder como sea.

El partido Ciudadanos comenzó en Catalunya, en contra de los partidos independentistas, después pasó a la política nacional como socialdemócrata, actuando como liberal y ahora es simplemente un partido conservador. Su viraje ideológico tenía el objetivo de arrebatar al PP el centro derecha español y el olvido de aquel acuerdo, en 2016, de coalición con el PSOE y sus doscientas medidas. El problema no son los supuestos guiños de Sánchez a las fuerzas independentistas catalanas y vascas, ni el supuesto acuerdo con Unidas Podemos, es el deseo de trepar.

Llevar al partido Ciudadanos a una derechización, buscando la lógica y la justificación en el PSOE no convence a nadie. Pero, ha servido para juntar las tres derechas y alcanzar primero la presidencia de Andalucía, después Murcia y ahora la Comunidad de Madrid con Isabel Díaz Ayuso, del Partido Popular en coalición con el partido Ciudadanos y con el voto a favor de VOX. El gorroneo y el trepar político del partido Ciudadanos, le ha llevado a acuerdos programáticos con Vox y eso les convierte en cómplices y amigos de la extrema derecha por intentar alcanzar La Moncloa. Porque, como dice el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado del partido Ciudadanos, muchas de las propuestas de VOX son “perfectamente asumibles”. La derecha estaba abocada a entenderse y a ser cómplice en un gobierno que tiene muy poco de cambio y un mucho de continuidad. La izquierda tiene mucho que aprender…

Un comentario sobre “El gorroneo y el trepar político.”

  1. La ultraderecha está ganando la partida, no son parte del Gobierno de la Comunidad de Madrid, pero su voto será decisivo para cualquier votación. Ahora, parece que todas las medidas ultraconservadoras que Vox planteó son perfectamente asumibles por el partido Ciudadanos que presume de liberalidad y por supuesto por el PP.

    La demagogia de la bajada de impuestos para los más ricos, el desvirtuar la violencia de género, el buscar de nuevo la desigualdad, el filtro de no poder transmitir ética y moral a los alumnos, el seguir manteniendo la asignatura de religión católica… Demuestra la consistencia de un proyecto conservador, con ansias de poder y con el objetivo de priorizar lo privado y no en aras del interés general.

    La derecha está preparada para gobernar de nuevo España, presumiendo de liberalidad, pero también de incoherencia al aceptar los votos de la ultraderecha, sin aceptar el coste que eso implica. Mientras la izquierda es incapaz de entenderse para formar un gobierno. No sé si algunos de los que hemos votado en las últimas elecciones, nos sentiremos engañados, pero está muy claro que la izquierda en muchas ocasiones, se fragmenta y se pierde en discusiones y conceptos, cuando la derecha es pragmática: se une para no perder sus privilegios.

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