El presidente de la Generalitat de Catalunya Artur Mas, ha hecho un llamamiento a los casi dos millones de catalanes que votaron a favor de la independencia en la consulta del 9-N del año pasado, para que se unan a la candidatura unitaria Junts pel Sí, en las elecciones del 27-S, entendidas como un plebiscito.

Los ciudadanos de Catalunya podrán votar el 27-S a la candidatura nacionalista de Junts pel Sí de Convergencia y Esquerra, la candidatura no independentista de Catalunya Sí que es pot de Podem e ICV, y el resto de partidos como el PSC,PP, Ciutadans y el CUP. Lo que debían ser unas elecciones autonómicas se han convertido en un verdadero problema para el gobierno del Estado y una apuesta por la independencia de Catalunya.

Mariano Rajoy ha vuelto a dejar claro que su Gobierno tiene su estrategia jurídica para impugnar cualquier actuación de la Generalitat que vulnere la ley, tal como hizo en noviembre con la consulta alternativa. El gobierno de España se reafirma en su inmovilismo, sin mostrar otras opciones para intentar que la tensión disminuya y el gobierno de la Generalitat de Catalunya apuesta por la clave plebiscitaria para obtener la independencia.

La apuesta de Rajoy para intentar frenar al independentismo es nombrar al exalcalde de Badalona Xavier García Albiol como candidato a las elecciones del 27-S, una persona demasiado radical en sus planteamientos, sobre todo en lo referente a la inmigración. El miedo a la ruptura nacionalista, la lucha contra la corrupción y la mejora económica serán las grandes bazas del PP para intentar ganar las elecciones generales a nivel nacional. La campaña del PP para las elecciones del 27-S no le servirán para ganar más votos en Catalunya, pero sí para ganarlos en el resto del Estado.

Todos buscan «lo mejor» para Catalunya. Los empresarios están preocupados por las consecuencias económicas de una posible independencia. Los partidos políticos persiguen sus intereses egoístas que están muy lejos de los intereses de los ciudadanos de la calle, que les preocupa el empleo, la educación, la sanidad y la calidad de los servicios sociales. Existe el riesgo de la eliminación de la autonomía de Catalunya, utilizando el artículo 155 de la Constitución en busca de preservar la Ley por parte del gobierno de España.

En estos momentos de crisis económica, descrédito político y corrupción generalizada, quizá muchos catalanes creen que siendo un país independiente todo funcionaría mejor. Muchos piden derecho a decidir, otros ser independientes y quedan también los que quieren continuar tal como estamos. Lo ideal es que cada uno se exprese como quiera pero con respeto a los demás. El voto decide, así es la democracia.

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