La dignidad es la cualidad de ser digno e indica que se es merecedor de algo, es el derecho que tiene cada ser humano, de ser respetado y valorado como ser individual y social. Como decía Kant sobre la dignidad:» Todo hombre tiene un legítimo derecho al respeto de sus semejantes y también él está obligado a lo mismo,recíprocamente, con respecto a cada uno de ellos». Por lo tanto,la dignidad se basa en el respeto y la estima que una persona tiene de sí misma y es merecedora de ese respeto por los demás.

Al político hay que exigirle el mayor grado de dignidad, porque el político no gestiona solo sus propios asuntos, sino el interés general de todos los ciudadanos, por lo cual hay que exigirle dignidad,porque la política es anteponer el interés de los ciudadanos al suyo propio. En la política hay que demostrar que las acusaciones no son reales, dar explicaciones, mostrar pruebas,tener transparencia para conservar la confianza de la ciudadanía, sin embargo los políticos no quieren perder su sillón y esperan a que se les demuestre que son culpables a través de la Justicia.

Cuando se pierde la confianza en los políticos,cuando los políticos están tan aferrados al poder que se olvidan de su deber de asumir responsabilidades políticas, cuando nadie dimite, cuando los dirigentes políticos se blindan en sus escaños alegando presunción de inocencia,que no han sido aún imputados y aplazando la decisión a la acción de la justicia es que tenemos una democracia de baja calidad.
En la gestión pública se cometen aciertos y fallos,pero cuando pierdes la dignidad lo único que te queda como única solución digna es la dimisión.Ayer,Ana Mato la ministra de Sanidad,presentó su dimisión,no sabemos si de motu proprio u obligada por Rajoy por las encuestas y el deterioro provocado por los escándalos de corrupción. Mariano Rajoy tenía dos opciones aceptar su dimisión o seguir manteniendo en la opinión pública que no actúa con contundencia ante las sospechas de corrupción.
Hay que buscar medidas contundentes y creíbles para que después de una dimisión,después de la baja como militante del partido,después de un perdón no se dé por cerrado un caso de corrupción.Los ciudadanos nos cansamos de las reiteradas promesas de regeneración democrática y lucha contra la corrupción, es verdad que la corrupción no es generalizada y que hay políticos honrados.
Pero, el problema no está en separar los políticos honrados de los corruptos,la corrupción está en el propio sistema,porque no hay mejor lugar para esconder un árbol que dentro de un bosque.Por eso hace falta más democracia,más transparencia y más control,porque lo que no se controla no se hace o se hace mal.

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